

Se trata de otro aviso más a los medios informativos ya que en el lugar del atentado se encuentra la sede de la Diputación y, además, la televisión vasca, el periódico El Mundo y el diario nacionalista DEIA.




Recordemos que los norteamericanos y los judíos son quienes sufren el mayor desgaste haciendo de chaleco antibalas para nosotros. Gracias a ellos pueden herirnos pero no nos matan. Roguemos para que aguanten. Los otros nos dinamitarían. 





Pero, consuélese, el Día de los Santos Inocentes tampoco nadie se hubiera creído ver salir de un Sex Shop a Monseñor Rouco Varela con un vibrador y vestido de Día del Orgullo Gay.



Felicito a los dos artistas y, como se rumorea que se trataba de una inocentada, ha vuelto la angustia a Canarias y la desolación entre los fans de ambas estrellas.
Lo malo, Señor, es que cada vez le escucha menos la ciudadanía. El común de los mortales. En plena recesión/depresión su discurso navideño, emitido por 21 cadenas, registró la peor audiencia en cuatro años. Debería olvidarse de quienes le hacen la cama con sábanas de coba y dirigirse a los que aguantamos la crisis a pie firme. A los no subvencionados. A esos que usted, Majestad, incita a "tirar del carro". Como bueyes. ¡Qué mala metáfora para los tiempos que corren!
Mientras, la familia real inglesa, sus primos, Señor, asumen con decisión que en 2009 Gran Bretaña vivirá la peor recesión desde 1946. Si tanto le gustan las metáforas, ¿porqué no denunciar que las autonomías son el cáncer político y económico que asola España? Piense qué se está haciendo mal, D. Juan Carlos.
Todos los periodistas coinciden en que las metáforas las carga el diablo. Bien, pues ni el Sr. Zapatero ni su Majestad, en un alarde de creatividad poética, nos las han ahorrado en sus discursos navideños.
“España está cargada de futuro” y "vamos en un barco sólido que conoce muy bien su rumbo" dice el presidente Zapatero en la radio, para luego añadir que atravesamos "una grave crisis económica". Veamos. Primero traiciona a su poeta de cabecera, lo que no me extraña. Por el presidente y por el leonés.
Luego desbarata, reblandeciéndolo, amariconándolo, fusilándolo malamente, el título de los mejores versos de Gabriel Celaya: “La poesía es un arma cargada de futuro”.
De política, ya ni hablamos, "Afganistán, más tropas, de entrada NO". Y de economía, imposible argumentar sobre nuestra fortaleza con tres millones de parados y sus familias llorando.
Bacanal de Tiziano. Tras medir uno a uno 10500 miembros viriles en la Unión Europea se ha comprobado que son los franceses quienes la tienen más larga. La media es de 14,27 cms. Muy lejos de los jactanciosos 20 cms. de los que presume cualquier habitual de las páginas de contactos en Internet.
Un francés, posiblemente JPS de joven, mostrando sus virtudes. Si se tratara del famoso escritor, ahora se comprende que le aguantara SdB.
Sí, señores, después de demostrar el 2 de Mayo quién tenía más huevos, ahora resulta que, empalmados, los franceses tienen el pene más largo que nosotros.
Y los suecos y los estonios también. Y mucha más gente porque los españoles, sobre un total de 25, hemos quedado en un vergonzante 21º puesto. La media nacional, 13,58 cms. Casi, 0,70 cms. menos que los gabachos. ¿Comprenden ahora porque nunca ligan ustedes en Francia?
Liga sujetapenes.
El consuelo es ir de vacaciones a los países donde la tienen más pequeña. Gran Bretaña, Irlanda, Finlandia y Grecia. Les recomiendo Grecia. Hay muchos monumentos, la gente está que trina con el Gobierno y, ya se sabe, que el ambiente revolucionario fomenta la promiscuidad. Además, son los inventores del griego, lo que duplica las posibilidades.
Y, según me cuenta un experto, siempre se puede envidiar la mítica longitud de los miembros viriles de africanos y gitanos. Soñar no cuesta dinero.
Monsieur de Sans Foy aporta: Señor GARCÍA FRANCÉS, va para Vd. al ritmo de "La Marimorena.
"Qué tamaño tiene el pito
no carece de importancia,
y ha quedado muy clarito:
"Para mingas, las de Francia"
Grande, grande, grande, la tienen allí...
La mayor de todas, la de Sarkozy.
Ahora, junto a siete sicarios, un pocotón de celulares, dinero en dólares y un poderoso arsenal compuesto de fusiles ametralladores, pistolas y cualquier cantidad de munición, distribuido en dos todo terrenos, ha sido detenida cuando se dirigía “a Bolivia y a Colombia de compras...”.
México, tras arrebatárselo a Colombia, ostenta hoy el primer puesto en el ranking de lo insólito y lo brutal en el mundo del narcotráfico. El inframundo que retratan las novelas La reina del Sur, de Arturo Pérez Reverte sobre México, y Balas de Carmín, de Alfredo García Francés sobre Colombia. Debido a la despiadada guerra entre carteles de la droga por lograr la supremacía, México lleva pagados 5300 muertos. Sin ley ni piedad. Salvajemente asesinados.
Y, la bella que iba de compras, ha sido otra víctima del dinero fácil. Por suerte, Laura, se alzó la bata pero ha salvado la vida. Aunque, sin coronar.
Luego se enteraron el resto de los capos y se montó el belén. Nunca mejor dicho porque eso forzó las conversaciones con todos los comendatores hasta la Nochebuena. Pero, ya en plan masivo y todos con la frase aprendida, “Prego, ¡deme algo, padrino!”
El Sr. Presidente del Gobierno ha debido hacerles esa clase de oferta que no se puede rechazar porque todos salen contentos, aliviados, retirándose de espaldas y repitiendo como un mantra “bacio la mano, Don Luigi”.
Dª Esperanza Aguirre salió de la entrevista tan encantada como Ingrid Betancourt, cuando se entrevista con el Sr. Chávez, presidente de Venezuela. Abducida. En éxtasis. Con tremendo calentón.
Dudo de la Presidenta de la Comunidad de Madrid. Últimamente hago ingeniería político-mental para entenderla. Porque las promesas del Comendatore, sólo palabras en el aire, han creado otra quiebra en el PP.
Es decir, antes de meter, mucho prometer, después de metido, se olvidó lo prometido. Viejo como el mundo...






Y, desde luego, quedarse en La Moncloa rodeado de sus incompetentes ministros. Sin vacaciones. Deliberando qué hacer. Si es que saben pensar.




Juntos vivimos las mil y una calamidades del reportero en la dura escuela de nuestro paisito atribulado. Asesinatos, secuestros, manifestaciones, insultos, amenazas y bastantes hostias. También las mieles, romances, entrevistas deliciosas y aficionarnos a la ópera entre las bambalinas del Coliseo. Muchos años juntos, cuidándonos y preocupándonos el uno del otro.
Hoy, es mi hermano menor y se convierte en mi memoria externa cuando extravío la mía.