
La dependienta fue empujada por el poco caballeroso asaltante. Reaccionó el escolta de Tita Cervera y se interpuso en el camino del atracador inmovilizándole tras sacudirle las yoyas de rigor. Mortis. Bueno, casi.

Habrá que investigar el circuito de shopping de la baronesa en aras de una mayor seguridad personal.

Y, desde hoy, salir de compras pegadas al culo, con perdón, del supercachas de turno que la acompañe. Que la seguridad está muy chunga.
Si, Sol, el niñito marmolillo se ha pasado de anabolizantes.
ResponderEliminarY, el pelito de la Doña, es hasta difucultoso de mirar.
Qué criticones sois. Tita es superahorradora y se tiñe ella misma el pelo.
ResponderEliminarSí, claro, con el mismo "farmatin" que la Duquesa, jejeje.
ResponderEliminarUn abrazo cariñoso.
El tinte viene de una tienda de los chinos. Ningún laboratorio se responsabilizaría de semejante color
ResponderEliminarHola, pocholas, ¡que gusto veros por mi casa! Ricoooooooooooo....
ResponderEliminarPues no debe ahorrar mucho, Eli, porque tiene cuatro pelajos...
ResponderEliminarDª Alma, querida, la hacía a usted más seria... por favor, ¡corra a ver a Campanilla!
ResponderEliminarAy, Sol, no me hables de posguerra que dentro de nada, gracias a Zapatero, estamos comiendo arroz con piedras.
ResponderEliminarSeria yo?? nooo, para nada, jejeje.
ResponderEliminarPues prefiero ser "probe", pero arregladita.
Acabo de ver a mi Campanilla y le he dejado un comentario.
Buenas noches.