Un amigo dice que desea llevarse bien con todos. Lo mismo que yo, pensé, tiburones sin dientes. Y reflexioné. Sesentón, echo de menos mi cuerpo ágil y flexible. Músculos sin fuerza y piel como cuero engrasado. Pierdo testosterona a chorros, amo a todo el mundo, resumiendo, estoy andropáusico y no quiero ser un Grumpy Man. Señoras, socorro, ustedes saben.
sábado, 10 de diciembre de 2011
Los SESENTONES no queremos ENEMIGOS
Un amigo dice que desea llevarse bien con todos. Lo mismo que yo, pensé, tiburones sin dientes. Y reflexioné. Sesentón, echo de menos mi cuerpo ágil y flexible. Músculos sin fuerza y piel como cuero engrasado. Pierdo testosterona a chorros, amo a todo el mundo, resumiendo, estoy andropáusico y no quiero ser un Grumpy Man. Señoras, socorro, ustedes saben.
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2 comentarios:
Amigo Don Alfredo,
No se preocupe Vd., porque lo que perdemos, o hemos perdido, en agilidad física y testosterona, lo hemos ganado, y lo ganamos, en Sabiduría y en Capacidad de seducción.
Además, me consta, porque me lo ha dicho más de una, que a las mujeres, a partir de los cuarenta, que es cuando empiezan a estar en el cénit, en la cumbre de los encantos, les interesa mucho más el Espíritu que la parte carnal y perecedera del hombre.
Ahí va eso.
Le envío un abrazo solidario.
Antonio
Don Alfredo, ¡coño! no se me deprima usted ahora.
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