
No es la
cochinada que piensan ustedes. Para los pilotos despegando de Madrid significa dar
máxima potencia al avión hasta volar sobre Toledo. Ayer me reí como un loco con
Lisardo, un comandante al que
quiero como a un hermano menor. Me ofreció
puros canarios. Demasiado fuertes, dije, y él me prometió traer unos de Santo Domingo
suaves como tabaco de Virginia.
1 comentario:
¡ah! Pensaba.
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