Todos los años expertos que seguramente no han dormido la siesta en su puta vida nos dan el coñazo con la teórica. Lo mejor para el cerebro: treinta minutos de siesta, sueño ligero y en el sofá. Eso para Dalí que era un moñas. Yo, como Cela. Me empeloto, rezo mis oraciones, alivio la vejiga y que sea lo que Dios quiera. Un par de horas a ser posible. O más.
domingo, 5 de agosto de 2012
Siesta, dos horitas
Todos los años expertos que seguramente no han dormido la siesta en su puta vida nos dan el coñazo con la teórica. Lo mejor para el cerebro: treinta minutos de siesta, sueño ligero y en el sofá. Eso para Dalí que era un moñas. Yo, como Cela. Me empeloto, rezo mis oraciones, alivio la vejiga y que sea lo que Dios quiera. Un par de horas a ser posible. O más.
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camilo josé cela,
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