viernes, 4 de marzo de 2016
Golf
Golpear una bola con un palo hasta meterla en un agujero es de locos. Don Emilio Marin Fernandez Hoyos quiere que cuente algo chungo porque está harto de glamour. Ahí va. Hoy he jugado tan mal que Tarzán, mi anfitrión, me ha echado del carrito y he tenido que penitenciar hasta la Casa Club de La Cana. Cosas de golfistas.
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