Las bajadas de las pensiones pondrán a la ciudadanía al límite del reventón emocional y entonces, hay de aquellos seres más frágiles que no soporten tanta frustración. Pero no teman, "cuando la sangre corre por las calles hay que adquirir propiedades", lo dijo el Barón de Rothschild. Alguno se forrará.
Los sindicatos gallean con sacar sus hordas a la calle porque ya ni el megatrinque sirve para calmar a quienes ven incendiarse Paris, Londres, Atenas y Roma. Y, para más joder, el 85% de los pacíficos controladores, nos perdonan la vida y piden nuestra confianza. AHORA. Como los asesinos de ETA con su tregua basura.
El gobierno trastabillea en estado de shock. Empantanado en sus contradicciones de hacer política de "derechas" siendo el gran timonel un hombre de "izquierdas". Pero si ellos, que pillan sueldazo y pensionaza, están mosqueados, imaginen como estarán los que se han quedado tiesos.
El humorista Mota imitará a Rubalcaba en Nochevieja. También debería llamar a ¡Aló, Presidente! y preguntar por el DESAPARECIDO. O pedir ayuda a Paco Lobatón, el de ¿Quién sabe dónde? O, quizás, solicitar la intercesión de Pitita Ridruejo que tiene mano porque ha coincidido con la Virgen en algunas apariciones. Cualquier cosa con tal de que (des)aparezca Zapatero.Porque así, no podemos seguir. Con la angustia de un presidente ESPECTADOR, el desasosiego de una excepcionalidad eterna y navegando desarbolados con una derrota directa al autoritarismo. Por cierto, ALARMA etimológicamente viene de contraer la orden militar "a las armas, al arma, alarma". La que nos espera. Desde ahora hasta los baches se van a tapar marcando el paso de la oca.
Porque ese Zapatero, disparando misiles tierra-aire para reducir a los amotinados, qué es en realidad, ¿un cobarde o un mandao? O, ¿un IMPOTENTE democrático que precisa grandes dosis de viagra política para superar la incapacidad de decidir? Al final, resultará que el presidente del TALANTE, les pediría a los Reyes Magos un uniforme verde oliva.
El fracaso socialista se repite una y otra vez. Nos espera un final de legislatura azotado por la catástrofe económica y éticamente putrefacto como el de Felipe González. Al sevillano lo sepultó la sangre de los GAL y el vallisoletano, malgré lui, va a comerse el pus de El Faisán y de todas sus mentiras.
Entetanto, el gobierno cronifica el ESTADO DE ALARMA apoyado por nacionalistas enemigos declarados de España y del ejército español. Repugnantes compañías hasta el día 15 de Enero. Salvo que los VIGILANTES DE LA PASTA, la UE, decidan en contrario. Dios mediante.
















