Mostrando entradas con la etiqueta intelectuales. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta intelectuales. Mostrar todas las entradas
martes, 30 de junio de 2015
28 de junio a las 0:55 · Instagram ·
Una lectora sapiosexual dice sentirse atraída hacia mí por ser yo intelectualmente sexy. Me derrito como helado en el microondas al saber que mis palabras disparan su Eros. No soy Einstein, leo, escribo y converso. Y me ha puesto. #sapiosexual #sexappeal #sexyy #deseo #desire #intelectual #intellectual #Eros #Einstein #leer #escribir #conversar #writer #read #write #talk #escritor #mylife #mivida
Muro de García Francés en Facebook
Etiquetas:
intelectuales,
lectores,
sapiosexual,
sexo
viernes, 31 de octubre de 2014
Las Mises y la Libertad
Vargas Llosa dice, "la influencia de los intelectuales es mínima." La cuenta más seguida en Twitter es la de Cristiano con 30 millones. Arturo Pérez Reverte tiene 1 millón de seguidores. Recordando la valiente postura antichavista de Stefania Fernández, Miss Universo venezolana, espero que sean las mises quienes nos defiendan. Porque los escritores contamos poco. Y RAJOY SIGUE ENCAJANDO EL GOLPE.
Etiquetas:
castrochavismo,
escritor,
España,
Génesis Carmona,
intelectuales,
mises,
Mónica Spear,
Stefanía Fernández,
Twitter,
venezuela
sábado, 1 de marzo de 2014
Compromiso Intelectual
García Márquez o Vargas Llosa son escritores comprometidos. El cine español, además de subvencionado, suele ser comprometido. Ustedes preguntan con quién me comprometo. Conmigo, respondo siempre. Mis personajes dicen lo que quieren y lo que quiero yo. Una novela lleva años de esfuerzo hasta su FIN. Demasiado tiempo y excesivo trabajo para regalárselo a una ideología. Es mi vida. Léame el que quiera.
Etiquetas:
escritor,
ideología,
intelectuales,
novelista
lunes, 19 de abril de 2010
Intelectuales y narradores, Savater y Gala, ¿en España pensamos?
Esta entrada está dedicada a una de las más queridas comentaristas de esta casa. Discrepamos en cuanto a quién debe ser considerado intelectual. Intentaré ser breve, Dª Atenea.

Primero dos definiciones, una del DRAE y la otra del María Moliner.
DRAE
intelectual. (Del lat. intellectuālis).
1. adj. Perteneciente o relativo al entendimiento.
2. adj. Espiritual, incorporal.
3. adj. Dedicado preferentemente al cultivo de las ciencias y las letras. U. m. c. s.
MARÍA MOLINER
intelectual (del lat. "intellectualis")
1 adj. De la inteligencia o de los intelectuales: "Trabajo intelectual". Mental
2 adj. y n. Se aplica a la persona que se dedica a trabajos que requieren especialmente el empleo de la inteligencia. Científico, estudioso, investigador, pensador, sabio.
Compárelas, ¿cuál de las definiciones le parece mejor? Si prefiere la del María Moliner es porque entre los académicos de la Real Academia Española hay demasiado soplapollas. Limpia, Fija y da Esplendor.
Tuve una novia que me consideraba un intelectual porque leía novelas y periódicos. Aún no había escrito nada y pensaba menos. Se equivocaba. Un intelectual es otra cosa.
A mi humilde modo de ver, Doña, un novelista es un escritor, no tiene porque ser un intelectual. Puede serlo si, además de sus libros de ficción, aporta propuestas al pensamiento de su época. En su lista hay excelentes, mejores y peores autores pero, salvo Delibes, no encuentro sistematizadores del conocimiento, pensadores ajenos al relativismo, meditación metafísica. Veámos su relación, cito de memoria, menciona usted como sus intelectuales preferidos a Delibes, Arturo Pérez Reverte, Inmaculada Grandes, Maruja Torres, Rosa Montero...
(DRAE: 3. Pensador m. y f. Persona que se dedica a estudios muy elevados y profundiza mucho en ellos).
Yo mencioné que echaba de menos a los Ortega y Gasset, Marañón, Azorín, Julián Marías, Laín Entralgo, D’ors, Granell. Pero me refería más específicamente al momento actual, al siglo XXI, en el que encuentro a Eugenio Trías, Fernando Savater, Javier Sádaba y Félix de Azúa. Todos autores de propuestas trascendentes, con ideas definidas y metódicas. Bien distintos a la lista que usted menciona, más episódica y coyuntural. Aunque yo tampoco es que sea un experto.
Para terminar, un párrafo de una entrevista a Juan Marsé, escritor.
-¿Dónde están los intelectuales?
-No lo sé, yo soy simplemente un narrador. Y sí, tengo una mirada atenta a la realidad, pero no pretendo demostrar teorías.
-No le preguntaba si usted era o no un intelectual, sino qué es un intelectual, a qué se dedica.
-¡Ah!, pues no lo sé, trato con muy pocos intelectuales: Félix de Azúa, Fernando Savater, Eugenio Trías..., señores que opinan sobre moral, política, educación... Tienen ideas claras, yo más bien tengo dudas. Distingo entre narradores e intelectuales, y otros que ni son narradores ni intelectuales, que sólo escriben pura cháchara y retórica, como Cela, que es un plúmbeo.
Dejo esta entrada cumpliendo una de mis promesas, la de responder, e incumpliendo otra, la de hacerlo brevemente. Ahora, debatan ustedes, amigos. ¿Qué opinan? ¿Hay verdadero pensamiento en España?

Primero dos definiciones, una del DRAE y la otra del María Moliner.
DRAE
intelectual. (Del lat. intellectuālis).
1. adj. Perteneciente o relativo al entendimiento.
2. adj. Espiritual, incorporal.
3. adj. Dedicado preferentemente al cultivo de las ciencias y las letras. U. m. c. s.
MARÍA MOLINER
intelectual (del lat. "intellectualis")
1 adj. De la inteligencia o de los intelectuales: "Trabajo intelectual". Mental
2 adj. y n. Se aplica a la persona que se dedica a trabajos que requieren especialmente el empleo de la inteligencia. Científico, estudioso, investigador, pensador, sabio.
Compárelas, ¿cuál de las definiciones le parece mejor? Si prefiere la del María Moliner es porque entre los académicos de la Real Academia Española hay demasiado soplapollas. Limpia, Fija y da Esplendor.
Tuve una novia que me consideraba un intelectual porque leía novelas y periódicos. Aún no había escrito nada y pensaba menos. Se equivocaba. Un intelectual es otra cosa.
A mi humilde modo de ver, Doña, un novelista es un escritor, no tiene porque ser un intelectual. Puede serlo si, además de sus libros de ficción, aporta propuestas al pensamiento de su época. En su lista hay excelentes, mejores y peores autores pero, salvo Delibes, no encuentro sistematizadores del conocimiento, pensadores ajenos al relativismo, meditación metafísica. Veámos su relación, cito de memoria, menciona usted como sus intelectuales preferidos a Delibes, Arturo Pérez Reverte, Inmaculada Grandes, Maruja Torres, Rosa Montero...
Yo mencioné que echaba de menos a los Ortega y Gasset, Marañón, Azorín, Julián Marías, Laín Entralgo, D’ors, Granell. Pero me refería más específicamente al momento actual, al siglo XXI, en el que encuentro a Eugenio Trías, Fernando Savater, Javier Sádaba y Félix de Azúa. Todos autores de propuestas trascendentes, con ideas definidas y metódicas. Bien distintos a la lista que usted menciona, más episódica y coyuntural. Aunque yo tampoco es que sea un experto.
Para terminar, un párrafo de una entrevista a Juan Marsé, escritor.-¿Dónde están los intelectuales?
-No lo sé, yo soy simplemente un narrador. Y sí, tengo una mirada atenta a la realidad, pero no pretendo demostrar teorías.
-No le preguntaba si usted era o no un intelectual, sino qué es un intelectual, a qué se dedica.
-¡Ah!, pues no lo sé, trato con muy pocos intelectuales: Félix de Azúa, Fernando Savater, Eugenio Trías..., señores que opinan sobre moral, política, educación... Tienen ideas claras, yo más bien tengo dudas. Distingo entre narradores e intelectuales, y otros que ni son narradores ni intelectuales, que sólo escriben pura cháchara y retórica, como Cela, que es un plúmbeo.
Dejo esta entrada cumpliendo una de mis promesas, la de responder, e incumpliendo otra, la de hacerlo brevemente. Ahora, debatan ustedes, amigos. ¿Qué opinan? ¿Hay verdadero pensamiento en España?
Etiquetas:
Azúa,
Delibes,
escritor,
Gala,
Gasset,
Inmaculada Grandes,
intelectuales,
Marañón,
Marsé,
Maruja Torres,
Moliner,
narradores,
novelista,
Pérez Reverte,
Rosa Montero,
Sádaba,
Savater,
Trías
sábado, 3 de abril de 2010
Córdoba, ataque a la Mezquita, llega el terrorismo callejero islamista
En el nombre de Alá, Clemente, Misericordioso, afirmo estar harto del Islam, de los islamistas y de los musulmanes en general. Nos amenazan con un campo de batalla sin ejércitos. Su estrategia es utilizar tácticas de terrorismo nacionalista ya conocidas en España. El viejo aforismo de unos sacuden la palmera y otros recogen los dátiles.
La agresión del comando islamista el Miércoles Santo en Córdoba rompe agresivamente las reglas de convivencia más elementales, con la complicidad habitual de los musulmanes moderados que callan y sonríen exigiendo privilegios por motivos religiosos. La sociedad española debería ser capaz de dar una respuesta contundente e inmediata.
De no defendernos, como sucedió en el caso vasco, las provocaciones musulmanas aumentarán en número e intensidad hasta amedrentar a todos los ciudadanos españoles, de izquierdas y de derechas, católicos, agnósticos o ateos. Así comienza el terrorismo callejero. Por un minoría victimista. Luego vendrá la imposición talibán como llegó la extorsión aberchale.
Si las autoridades no aplican la ley con el máximo rigor, como harían en sentido contrario las autoridades de Arabia Saudí, con partidos o sin ellos, tendríamos que manifestar nuestro rechazo en la calle. Porque callar es consentir. Y aceptar la próxima putada.
Quedan otras soluciones. Convertirse al Islam y tragar como la cooperante catalana. O abominar de la falacia de las tres culturas y de la fracasada y carísima Alianza de Civilizaciones.

Antes escucharía a los políticos, por si tuvieran algo inteligente que decir, a los intelectuales, si es que hubiera alguno de talla. Y desde luego, Sr. Juez, usted que sienta jurisprudencia, debería echarle un buen par. Y crujir a esos chulos, señoría.
La agresión del comando islamista el Miércoles Santo en Córdoba rompe agresivamente las reglas de convivencia más elementales, con la complicidad habitual de los musulmanes moderados que callan y sonríen exigiendo privilegios por motivos religiosos. La sociedad española debería ser capaz de dar una respuesta contundente e inmediata.
De no defendernos, como sucedió en el caso vasco, las provocaciones musulmanas aumentarán en número e intensidad hasta amedrentar a todos los ciudadanos españoles, de izquierdas y de derechas, católicos, agnósticos o ateos. Así comienza el terrorismo callejero. Por un minoría victimista. Luego vendrá la imposición talibán como llegó la extorsión aberchale.
Si las autoridades no aplican la ley con el máximo rigor, como harían en sentido contrario las autoridades de Arabia Saudí, con partidos o sin ellos, tendríamos que manifestar nuestro rechazo en la calle. Porque callar es consentir. Y aceptar la próxima putada.
Quedan otras soluciones. Convertirse al Islam y tragar como la cooperante catalana. O abominar de la falacia de las tres culturas y de la fracasada y carísima Alianza de Civilizaciones.
Antes escucharía a los políticos, por si tuvieran algo inteligente que decir, a los intelectuales, si es que hubiera alguno de talla. Y desde luego, Sr. Juez, usted que sienta jurisprudencia, debería echarle un buen par. Y crujir a esos chulos, señoría.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)




