...Los hubo valientes, honrados, leales y dignos. También rufianes, aventureros, asesinos y locos...

www.facebook.com/agarciafrances

Mostrando entradas con la etiqueta sondas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta sondas. Mostrar todas las entradas

viernes, 2 de abril de 2010

Viernes de la Cruz. Mujer, he ahí a tu hijo. Hijo, he ahí a tu madre

Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen


Viernes de la Cruz. Viernes Santo. Hay madres que están y madres que nunca estuvieron. Y cuando al hijo le llega su hora en el Gólgota o en la cama de un hospital, Ella habrá seguidos sus pasos desde el veredicto, los latigazos y el Via Crucis hasta el madero y los clavos. Otras, habrán conocido el diagnóstico abrazándoles y acaban enlazando sus manos sobre las asépticas sábanas del sanatorio. Algunas no compartirán el sufrimiento de sus hijos, no querrán ayudar a cargar la cruz de cirugías y quimioterapia.


En verdad, en verdad, te digo que hoy estarás conmigo en el Paraíso


Acompañados del dolor de sus madres, caminan hacia la muerte. Es cuestión de tiempo, nada puede hacerse. Ella, madre de Dios, estuvo en el Calvario abrazada al discípulo del Hijo. Otras mujeres, al pie de la cama, comparten su infinita pena estrechando a los hermanos y amigos, besando la calavera del moribundo. Pocas madres dirán, no quiero verlo, prefiero recordarle como era.


Mujer, he ahí a tu hijo; hijo he ahí a tu madre


Mujer, he ahí a tu hijo; hijo he ahí a tu madre. ¡Mamá! Amachu, gritará inútilmente el que han dejado solo.


¡Dios mío, Dios mío!, ¿por qué me has abandonado?


María Madre escucha agonizar a su hijo con el cuerpo roto, espinas en la frente, un lanzazo en el costado y clavado al leño. Las otras madres, oyen a sus hijos gemir a través de las sondas, tubos, oxígeno y agujas. Hay que seguir luchando, dicen los pobrecitos seres humanos.


Tengo sed


Tengo sed, dirá Él. Y una esponja en una caña llevará vinagre y hiel a su boca. Tengo sed, dirá, y una mano fraterna aumentará el caudal de morfina, mientras las madres, Dolorosas, sienten como su corazón roto sigue la suerte de sus hijos.


Todo está cumplido


Jesús espera la muerte con los ojos clavados en su madre y en el cielo. El otro tampoco puede luchar más. Con los ojos cerrados, quizás escuche aún las dulces palabras del que a su lado le dice llorando, déjate ir, hermano. No sufras más.


Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu


Jesús agoniza mirando al cielo y ofrece el sacrificio a Dios, su Padre. El hijo de Dios muere como un maldito. Muchos lo hacen custodiados por sus madres hasta el fin. El otro hijo, entre dolores terribles, se va sin refrescar su frente con una lágrima de ella.¡Que pena más grande, Dios mío!


Oración a la Virgen Dolorosa, Puerta del Cielo


Madre Santísima de los Dolores, por el intenso martirio que sufrísteis al pie de la Cruz durante las horas de agonía de Jesús, dignaos en nuestra agonía asistirnos a todos vuestros hijos, a fin de que con tal intercesión, pasemos del lecho de muerte a gozar con Vos del Paraíso.

Para las madres que han perdido un hijo.
Para los hijos que nunca tuvieron madre.
Related Posts with Thumbnails