En plena crisis, mientras el FMI aprieta los huevos al presidente Zapatero, con millones de parados sin futuro, los pensionista y funcionarios acojonados y las Cajas con un pie en el despeñadero, llega el Sr. Montilla y consuma el esperpento. El
multimuchipolíglota ha soltado su coñazo en cuatro lenguas y encima nos riñe. Si condenamos su estúpido derroche es porque no asumimos la pluralidad.

Y, a continuación, nos amenaza, o se respeta a Cataluña, o el pacto constitucional está jodido. Que le vayan dando, Sr Montilla, déjenos en paz con su chantaje y su victimismo. Y no se lo digo en catalán, vasco y gallego, porque, como hace usted con sus hijos, mis padres me mandaron a colegios extranjeros.

La crisis que denuncia no la provoca el TC sino el Sr. Montilla, ahora, y el Sr. Zapatero, antes. Aunque cateto, usted, lo sabe perfectamente. ¿No puede hacer algo útil para España y para Cataluña?