Parecía imposible pero se han superado. Ni economía, ni política. A estas alturas del Debate sobre el Estado de la Nación, está clarísimo. Zapatero y Rajoy no aportan nada. La ausencia de coraje para decretar una economía de guerra, la pretensión de tomar atajos anticonstitucionales para aliarse con quién y como sea y la carencia de huevos para cantar las verdades al lucero del alba son la tónica de nuestros dos líderes. Como gritaba Catón en el Senado romano, antes de la tercera guerra púnica,
España delenda est.



Caminamos hacia al desastre entre majaderías. Estos dos pelanas asustan más a Europa que un puño de hierro en manos de un skin. Los que sacaron las banderas españolas y catalanas ya las pueden ir quemando. Servirán como prueba contra ellos. España llega a la bifurcación del camino y, ante la ausencia de soluciones políticas, ante la vacuidad, puede que elija la confrontación. No sería la primera vez. Que Dios nos proteja.