...Los hubo valientes, honrados, leales y dignos. También rufianes, aventureros, asesinos y locos...

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viernes, 12 de marzo de 2010

D. Miguel Delibes, homenaje al cazador melancólicamente enamorado

Ha muerto Miguel Delibes. Hoy, como dijo Larra, hablarán de él mucho y muy bueno. Personas con mayor ciencia glosarán sus facetas de escritor y periodista. Con permiso de su familia, amigos, y de ustedes, yo escribiré sobre los aspectos de su vida que más me emocionaron siempre. El Delibes cazador y enamorado.

A su sobria manera castellana Delibes fue un hombre apasionado. Por su profesión de periodista, por sus libros, por la caza y por el amor a su esposa. Yo tenía seis años cuando se publicó Diario de un cazador y no pasarían muchos más antes de que, a escondidas y atraído por la escopeta de la portada, tomara prestado el libro de la biblioteca de mi padre. Años más tarde leí Diario de un emigrante y confieso que no acabé la trilogía por estar entonces más volcado en el campo que en la lectura.

Durante aquellos años de caza en mano, de monterías y caballos, soñé con hacer partida con Ismael Tragacete y con D. Miguel para, entre tiro y tiro, charlar del campo y de las perdices. Pude cazar con Ismael, mil veces campeón de España de Caza menor con perro, pero jamás osé acercarme a Sedano donde, rodeado de hijos y nietos, organizaba Delibes las cacerías que luego narró en sus libros.

La muerte de su esposa significó el primer grave quebranto de su salud. Aquella que, en frase de Julián Marías atribuida a Miguel Delibes, con su sola presencia, aligeraba la pesadumbre del vivir. La dulce mujer, que se ataba un hilo blanco al dedo cuando quería manifestar al escritor su enfado, y que dejó a Delibes con la pena de no haberle dicho suficientemente cuánto la amaba. Entonces confesó D. Miguel que a veces Dios ayuda a soportar el dolor y que Dios le ayudó a él a salir del pozo en que cayó al quedarse solo.


Hoy quiero andar el campo y elevar un pensamiento al cielo tras el rastro de Delibes. Dejo los caballos y salgo a patear con los perros. Dudo y, tras andar cien metros, vuelvo a casa, suelto la canana y la escopeta y salgo de nuevo. Los perros corren laboriosos al oír mis Busca, Niña, busca Chico, busca. Adivino una perdiz apeonada huyendo del planear del halcón. Es lo que busco. Los perros la levantan y se produce el milagro.

Me paro y miro asombrado una vez más. Sale volando fuerte, batiendo sordamente las alas y con una trayectoria trazada a tiralíneas. Los perros inmóviles, cara al viento que también se ha detenido. Es el momento. Me quito la gorra, miro al cielo y susurro, ¡va por usted, D. Miguel! Dos lágrimas y un recuerdo leído de las palabras del maestro, ya no puedo hacer más, vivo a base de anteponer la dignidad a la pura queja.

22 comentarios:

ANTONIO MARTÍN ORTIZ dijo...

Como he oído esta mañana a Don Fernando Ónega decir por televisión:

Don Miguel Delibes ha pasado a la Inmortalidad.

Don Miguel no ha muerto, porque permenece entre nosotros, y permanecerá siempre.
Requiescat in pace.
Descanse en paz.


Antonio Martín ortiz

José Alfonso Romero P.Seguín dijo...

Grande en el recuerdo, magnífico en la despedida que cierra majestuosa la potente toma del vuelo (semeja siempre que lo hiciera por vez primera) de una perdiz, siempre sobre el bajo horizonte desdibujada.
Ni una palabra más, ni tampoco consuelo, hermoso dolor, precioso desgarro de ausencia, en el recuerdo de su prosa y en fuego de sus palabras incendiadas.
Para él respeto y gratitud, para Ud. un fraternal abrazo.

Beatriz dijo...

ha sido feo despertarse con esa noticia. yo descubrí a delibes cuando era bastante pequeñaja y no sé por que siendo lecturas poco "juveniles" me dió por ahí y enlacé varios de sus libros una temporada.
Pero lo que si recuerdo perfectamente fue en una ocasión que le escuché hablar de la muerte de su mujer y me conmovió profundamente. Desde entonces le tenía entre en mi lista de "este señor me caen bien".

Explorador dijo...

Descanse en paz. Me abrió la puerta de la literatura más "seria" o "adulta", cuando en el colegio nos mandaron leer "Las ratas". Su crudeza me turbaba, pero a mias 12 años (creo) encontraba algo dentro de mí que hasta entonces estaba inexplorada, y que había una puerta que estaba cerrada hasta entonces y alguien me invitaba a abrirla. Y cuando lo hice, me ha deparado horas de inmnensa felicidad. Muchas gracias, Don Miguel.

Hoy en la Biblioteca una mujer me ha recomendado "Señora de rojo sobre fondo gris", espero darle, pero sobra todo darme un homenaje gracias a su talento. Hasta siempre.

Antoniatenea dijo...

Me acabo de enterar por ti , de la muerte de Miguel Delibes. Me encantó su obra, me encantaba él. Tengo esa clase de contradicciones con las que me llevo bien, extrañamente. Odio la caza y en cambio tengo amigos cazadores, y por todo lo demás me encanta cómo son..
Es una verdad lo que dices: no ha muerto, porque siempre permanecerá entre nosotros. Es un privilegio de los grandes artistas, y él lo era.
Besos

Javier dijo...

Descanse en paz.

Yo sé que seguirá vivo en sus libros y que, cada vez que alguien los lea, resucitará en cada página. Esa es la condena a que se ve sometido todo buen escritor, no dejerá de ser perpetua mientras quede vivo uno solo de sus lectores (lo de lectores lo digo por ellos y por ellas, no creo que él hiciese distingos como los cafres que nos (des)gobiernan).

Atila el Huno dijo...

Grande Delibes y grande García Francés, sin duda.

Nazaríes dijo...

Creo que no me falta ningùn libro de Miguel Delibes en mi modesta blibioteca, y Diario de un Cazador y Diario de un emigrante junto con Cinco horas con Mario y Cartas de Amor de un Sexagenario Voluptuoso son mis preferidas.


Estoy de acuerdo en que D.Miguel siempre permanecerà entre nosotros y en nuestros corazones.

Descanse en Paz.

Jose Antonio Bejarano dijo...

He dejado un humilde homenaje en mi blog... otra cosa no puedo hacer.
No soy de releer, pero El hereje lo aparto para cuando quiera viajar por nuestro pais de otros siglos.
Gracias Sr. García Francés.

Nazaríes dijo...

Precioso homenaje el que le ha hecho usted a D.Miguel Delibes.

Su sensibilidad y su frase ùltima hacia el gran escritor son para emocionarse.

Sencillamente y sinceramente me ha encantado.


Siempre tan genial D.Afredo.

Un fuerte abrazo.

MAR SOLANA dijo...

¡Qué ilustre y cercano homenaje, Don, a un hombre tan literariamente prolijo y sabio!

Me quedo con el inmenso Amor con el que obsequió a su gran Dama toda la vida, hago borrón y cuenta nueva con uno de sus hobbies tan español como deleznable: la caza; claro, bajo mi humilde opinión, el inmenso Amor que profeso a nuestros hermanos pequeños, los animales, y con el mayor de mis respetos...

Miguel Delibes ha sido y será uno de los hijos predilectos de nuestra madre Literatura, SIEMPRE.
Una pérdida así le deja a uno un resabio agridulce en el alma...

Agrio, por la pérdida, sin duda; y dulce porque nos ha regalado durante todos estos años su prolijo talento y todas sus obras, que no harán más que ahondar mucho más en esa inestimable huella que Miguel deja para la eternidad de las letras...Una huella por siempre inmortal...

Tuve la gran fortuna de conocer a su sobrina: Alicia Delibes, me impartió clases de matemáticas en COU y fue una excelente jefa de estudios del grupo en el que yo estudiaba, solucionando problemas y salvando situaciones que creí imposibles; una gran mujer, como su tío.

Gracias por este sentido y cercano homenaje, Don Alfredo...

Un saludo desde "mar adentro" ondeando al viento sus banderas de luto..

Nodisparenalpianista dijo...

He oído contar a un amigo que destacaba de él que se trataba de un hombre muy bueno.
Menudo epitafio.
Oraciones y muchas lecturas.

Subterráneo dijo...

Esa reciedumbre castellana, traspasada a la escritura daba como resultado una prosa medida, sin alardes, racional. Y hasta en los dramas (Los santos Inocentes", por ejemplo) se cuidó mucho de no llegar al melodrama como a veces hacían otros; mi paisano Cela, por ejemplo, abusaba a veces del tremendismo, yo creo que sin necesidad.
Ya quedan muy pocos.

Martha Colmenares dijo...

Muy buena tu reseña. Muy lamentable, la literatura en el mundo está duelo. Paz a sus restos.

Brushi dijo...

Y si le digo a usted que me acabo de enterar ahora mismo leyendo su post de la muerte de Delibes?

Ufff, ando desconectada del mundo, no veo los noticiarios de la tv, no leo periódicos, ni consulto las noticias por internet, dios a veces pienso que vivo demasiado enfrascada en mi propio mundo y me pasan desapercibidas muchas cosas que me rodean.
Este post me ha parecido especialmente entrañable, recuerdo ahora mismo con total nitidez, "las ratas" y el "camino" creo que fueron los dos primeros libros "serios" que leí en primaria, debería de tener 11 o 12 años, en su momento no me enteré de mucho, y tampoco entiendo bien porque nos hicieron leernos esos libros a edades tan tempranas, despues los he vuelto a releer, de más mayorcita, y me parecen dos hermosas obras.

Como bien se ha dicho por aqui, Delibes un genio, que en nuestro recuerdo no morirá nunca.

Me encanto este post Don, por primera vez me voy de su casita con una lagrimilla melancólica.

Abrazos.

En e

Antoñi dijo...

Me ha conmovido usted, D. Alfredo muchísimo...
Delibes ha sido y será uno de los escritores que marcan con su lectura, algo de ellos se nos queda impregnado sin saberlo y si ese encuentro ha ocurrido a temprana edad muchísimo más.
El camino, El príncipe destronado, los santos inocentes, son las que me vienen a la memoria... Y son tantas, que de alguna manera se queda entre sus letras para la eternidad...
Todos somos hoy un poco huérfanos, todos los que amamos las letras como parte de nuestro ser...

Precioso y muy digno homenaje....
Muchísimas gracias por haber tenido el detalle de ofrecérnoslo...
Mis respetos D. Alfredo
Antoñi

supersalvajuan dijo...

Yo me quedo con el Hereje

Marga F. Rosende dijo...

Me encantó cuando era muy jovencita pues mi padre tenía practicamente todos sus libros en la biblioteca.

Saludos

lola dijo...

Maravilloso Delibes, su narración El camino, fue lo primero que leí de él y quedó para siempre entre mis favoritos.
Muy bonito homenaje. Descanse en paz.
Un saludo afectuoso y que tenga un buen fin de semana.

Fidelio en el bosque animado dijo...

Buenas tardes-noches, don Alfredo. La verdad es que no sé quién va a recordar más a don Miguel, si los lectores sin más o sus lectores-cazadores. Yo no soy cazador, pero casi todos mis tíos y hermanos lo eran y lo son. El número uno es mi cuñado...y veo que a usted la pluma no le es ajena. Me ha gustado muchísimo su entrada. Yo ando releyendo y buscando algunos libros que no he leído (los más) de don Miguel. El mejor homenaje que se le puede hacer a un escritor es, bajo mi punto de vista, leer y degustar sus libros. Un fuerte abrazo, maestro!

LuLLy, reflexiones al desnudo dijo...

Mi acompañamiento por esos senderos campestres para llevar en forma sublime la memoria de este gran escritor y persona humana cuyo amor por su esposa me deja un halo de nostalgia por haberla visto partir quedando ese vacío en él que lo atormentó tanto.

Besitos para él, donde esté y por supuesto para tí apreciado Alfredo.

Desde mi blog: Reflexiones al desnudo

hatoros dijo...

ES USTED UN MONSTRUO GRACIAS AMIGO Y MAESTRO POR ESTE SENTIMIENTO QUE NOS HACE SENTIR A TODOS

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