Doce del PatíbuloGuillermo Fariñas se muere en su casa de Santa Clara, Cuba, mientras la izquierda
pata negra española acumula insultos y simplezas sobre la cruda realidad de los Derechos Humanos pisoteados bajo la dictadura castrista.

Fariñas rechazó recientemente la posibilidad ofrecida por
nuestro hombre en La Habana para venir a España. El disidente, de 48 años, indicó que se negaba a exiliarse y seguiría “hasta las últimas consecuencias” con su decisión de no ingerir alimentos o beber agua. Cerraba así la posibilidad de convertirse en otro caso Aminetou Haidar salvo que, mantiene el diplomático español, "se le niegue asistencia médica en Cuba".

El pleno del Parlamento Europeo le mete un cuerno a Moratinos, denuncia la "cruel y evitable" muerte del disidente cubano Orlando Zapata y lanza un duro comunicado contra la situación de los presos en Cuba. Firmado por PP y PSOE, evidencia que era imposible seguir callando. Condena la situación y reclamará a la UE el apoyo "incondicional" y "sin reservas" a una transición política a la democracia en Cuba.

Entretanto aquí Bosé y Toledo, por cierto, Miguel has adelgazado mucho con la dieta ayurvédica, largan necedades balbuceantes y Víctor Manuel y Ana Belén silencian sus eslóganes alimenticios. Y mientras se acerca el aniversario de la PRIMAVERA NEGRA, Fariñas, entre un puñado de amigos valientes, muere un mucho cada día. Solo.

“Las Damas de Blanco fuimos a hablar con Fariñas para que depusiera la huelga, lo queremos vivo, no muerto”, dijo Laura Pollán Toledo acompañada por Berta Soler, Julia Núñez y Alejandrina García de la Riva. Yo me uno a la sensatez de mis respetadas Damas y le pido a Guillermo Fariñas que detenga la huelga. Orlando y tú habéis ganado la batalla, amigo mío.