Una amable murera dijo que admiraba mis novelas, que le divertía el muro y que le asombraba que nunca dejara un comentario sin respuesta. Agradecido, pensé y recordé. Hesse publicó más de cuarenta libros de éxito mundial, hizo poemarios, pintó centenares de acuarelas expresionistas y respondió unas 35.000 cartas de sus lectores con papel, sobres y sellos. Quiero ganar al Nobel. Al menos en responder.
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lunes, 2 de junio de 2014
Hermann Hesse, genio
Una amable murera dijo que admiraba mis novelas, que le divertía el muro y que le asombraba que nunca dejara un comentario sin respuesta. Agradecido, pensé y recordé. Hesse publicó más de cuarenta libros de éxito mundial, hizo poemarios, pintó centenares de acuarelas expresionistas y respondió unas 35.000 cartas de sus lectores con papel, sobres y sellos. Quiero ganar al Nobel. Al menos en responder.
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jueves, 7 de octubre de 2010
Mario Vargas Llosa, mi querida Morganita y el Premio Nobel de Literatura
Recuerdo como una mañana firmaba yo ejemplares de Balas de Carmín en la Feria del Libro de Madrid. Viniste a verme, compraste mi novela, te la dediqué y charlamos. Agradecí mucho que me dieras esa alegría.
Conversamos de tus años, 1996-199, en El País, donde te te hiciste una excelente reportera a mis pechos y a los de algún otro; de nuestro amigo común, Alfredo Bryce Echenique, de los dolores de espalda de tu papá D. Mario y bromeaste sobre como "algún día él y yo recibiríamos el Nobel de Literatura". Me demostraste tu afecto.
Y ya lo ves, pochola, acertaste. Él lo ha conseguido y hoy es un día de fiesta en España y en Perú. Pero, lo de D. Mario era fácil de acertar. Ahora, para saber si de verdad eres pitonisa, tendrías que atinar conmigo. Y ahí, querida mía, lo tienes difícil.
Admiro a tu papá desde los duros años de París y a tí te quiero mucho, niña. Felicidades, D. Mario y enhorabuena a toda su familia, lectores y amigos.
Conversamos de tus años, 1996-199, en El País, donde te te hiciste una excelente reportera a mis pechos y a los de algún otro; de nuestro amigo común, Alfredo Bryce Echenique, de los dolores de espalda de tu papá D. Mario y bromeaste sobre como "algún día él y yo recibiríamos el Nobel de Literatura". Me demostraste tu afecto.
Y ya lo ves, pochola, acertaste. Él lo ha conseguido y hoy es un día de fiesta en España y en Perú. Pero, lo de D. Mario era fácil de acertar. Ahora, para saber si de verdad eres pitonisa, tendrías que atinar conmigo. Y ahí, querida mía, lo tienes difícil.
Admiro a tu papá desde los duros años de París y a tí te quiero mucho, niña. Felicidades, D. Mario y enhorabuena a toda su familia, lectores y amigos.
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