Las series de médicos americanas no me gustan mucho, enseguida, trás unos pocos capítulos, me aburren mortalmente. Las españolas, directamente, son de rigor mortis. Nunca mejor dicho tratándose de matasanos. Además, ya estoy saturado de tanto bisturí, si enseñaran a administrar enemas, al menos, podríamos reírnos todos.
El jodíoporculo del Dr. House tiene algunas virtudes como ser humano, es ácido, misántropo, tiene menos amigos que un hombre bomba y es un puto ególatra. Pero, el lado bueno, es que la serie está llena de chicas sexys en bata blanca.
El mejor ejemplo es Olivia Wilde, en la serie la Dra. Remy Hadley, alias TRECE, que con una sesión de fotos en la revista GQ ha calentado a media Italia y con un video de rollo bollo deja salida a Norteamérica.
La flacucha Olivia y Megan Fox, dos hipercalientes, coquetean cruzándose desde los medios invitaciones a besos y otras caricias entre chicas. Parece ser que Megan tiene miedo de ser desplazada por la doctora al segundo puesto de las 100 actrices más hot. Para que se hagan una idea del ranking del sex-appeal les diré que Angelina Jolie está en el puesto 28 y Scarlett Johansson en el 34.
A mí no me gusta la doctorcita, miren la foto de Olivia en bikini y lean de nuevo la entrada de las gorditas. Además, creo que una buena doctora no torturaría a la gente disparándoles la temperatura. Si me viera en el trance de elegir entre Zorra Implacable, TRECE y la directora, contemplen el canalillo de la Dra. Lisa Cuddy y, díganme, ¿no es una promesa?

