Podemos continuar agonizando con el PSOE, con una oposición donde la única que ladra es Celia Villalobos a sus escoltas y unos sindicatos más obsoletos que la máquina de vapor, hasta que la UE nos odie por estúpidos y corruptos, metan a España en campos de concentración para
meridionales* y tiren la llave.

Otra opción sería decretar una colosal reforma del trabajo, de las pensiones y jubilación, del sistema financiero y de la sanidad. Pero es impensable lograrlo con 17 maharajás y sus cortejos de aborígenes jodiendo a la contra por sus privilegios en las Cajas. Así que, ¿tendrán éstos partidos lo que hay que tener para acordar la suspensión del Estado de las Autonomías, asumir el Gobierno en colaboración y salvar a España? Creo que no. Por motivos ideológicos unos y, por pavor, los otros.

Sería la única salida antes de convertirnos en un país insolvente. Paliado el desarreglo, elecciones generales, sin autonómicas. Luego, si dentro de muchos años tenemos pasta de nuevo, que lo dudo, si algún día queremos seguir haciendo el gilipollas y despilfarrando el dinero, que me extrañaría, siempre pueden reactivarse las CCAA. Para que nos escalden otra vez.

El premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz calcula que los tributos a las transacciones financieras podrían reportar 7.400 millones de euracos a España. Cada año. En Colombia se instauró el impuesto del 4x1000 y resultó. ¿Qué se apuesta, D. César, a que entra en los copagos que nos aguardan? Perdone si ensoberbecido invado su cátedra, amigo mío.

*Aunque es una metáfora, no sería la primera vez. Recuerden 1939 en Rieucros, Bram, Agde, Riversaltes, Sepfonds, Le Vernet, Argèles-sur-Mer, Saint-Cyprien, Noé, Barcarès, reputísimos precedentes de Auschwitz, Dachau, Treblinka. Robert Capa fotografió Argèles-sur-Mer.
Un infierno sobre la arena, dijo.