La verdad es que según pasan las horas se ven las consecuencias de las prohibiciones antiespañolas en Cataluña y las conclusiones son aterradoras. Los catalanes no nacionalistas, están jodidos. Y el resto de los españoles, también. Pregunten a los taxistas abanderados de la noche del Mundial. Puro
fascismo.

No se trata sólo de que en Cataluña impidan utilizar libremente el español, ni de que prohiban las corridas de toros o de la ley de veguerías medievales aprobada ayer, lo que aterra es la complicidad del PSOE en este
derrape nacionalista mientras descuartizan España entre todos.

Los catalanes no votando lo toleran y el resto de España, callando, lo permitimos. Lo paga la LIBERTAD. Cuando comiencen las leyes racistas lo verán hasta los ciegos. Un día Carod Rovira mandará
capar a quien tenga uno o más abuelos NO catalanes para evitar la reproducción de charnegos. El PP Y PSOE mantendrán el perfil bajo, así que tocará poner los huevos bajo el filo de la navaja. O rebelarse contra el capador y conservar las pelotas en su sitio.