...Los hubo valientes, honrados, leales y dignos. También rufianes, aventureros, asesinos y locos...

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viernes, 25 de diciembre de 2009

Nochevieja, "huye de más jartás o antes de las campanadas palmarás"

Dª Nuria, LA RIFEÑA, habitual de estas páginas, alarmada por el menú gastronómico de Dª Nazaríes, nos muestra como ponernos hechos unos pimpollos tras los atracones navideños. Nutrición y salud en la propuesta de nuestra abogado de navaja en la liga.

Por Nuria Van den Berghe

En las terapias y medicinas alternativas se cree o no se cree. Pero como no hacen daño y el creer no pide pan, esta letrado prefiere ser crédula y así, me he empollado, durante cinco años, con ejercicio de desgaste de codos, todo lo que he pillado sobre remedios naturales. Y, además, con un respeto rayano en la veneración ante la infinita sabiduría de nuestros antepasados y las cualidades casi sobrenaturales de esa despensa de la naturaleza que el buen Dios nos pone a tiro.

Sé que lo más chic y aristocratoso es alargarse a una clínica de postín y hacerse un anti-aging, eso lo hace la gente de abolengo que puede disponer de muchos miles de euros contantes y sonantes para pagar porque les digan lo que, los libros y el estudio con cabeza, les dicen gratis. Prefiero la gratuidad. Y empiezo por tratar de mantener limpio, como los chorros del oro, el centro de la salud que, según la medicina tradicional china, es el estómago.

Entonces me llego a la botica y le pido al mancebo que me saque del frigorífico la caja con los sobres de VSL 3 que es un preparado prebiótico con un montón de cepas de buenas bacterias, unos 450 mil millones de bacterias vivas por sobre y encima hay que irse corriendo a poner el invento a refrescar para que no se rompa la cadena del frío. ¿A que parece asquerosillo meterse a diario en el cuerpo tanto bicho? Pues, pasando de aprensiones, hay que tener el estómago escamondado para que no fallen los otros órganos. Y, a partir de ahí yo comienzo mi tratamiento alternativo fabricado con más talento que talante a la hora de pagar el precio de los mejunjes. Porque la Seguridad Social manda medicina de cañón y genéricos, que no remedios sanos, puro lujo para el cuerpo. Y medicina idónea para gente cultureta que van por la onda de lo ecológico.

Así, si me quiero empapuzar de dulces y polvorones y luego ponerme ciega de banquetes navideños, opto por consumir antes, de Dieticlar-Sbelten, el Phase Carbo Blocker que bloquea los carbohidratos de los mazapanes y su primo hermano que hace lo mismo con las grasas. A atracarse hay que asociar el verbo quemar porque todo a la postre va, en caso de los varones, al buche y a la papada y, en caso de las mujeres, a los lugares más inoportunos de la anatomía, nos vemos blandos y fofos, nos deprimimos, entra ansiedad, se come más y acabamos con trastornos alimentarios. Así que mejor prevenir que curar. Mi método empieza por fregotear con bacterias, quemar lo que se come y luego drenar lo que se tiene acumulado.

Me dirijo entonces a las Arkocapsulas de farmacia, Ortosifon y Camilina, que son dos tipos de té, dos de cada uno en el desayuno y dos en la merienda. Todo acuchado por supuesto con una botella de litro y medio de agua mineral para eliminar malos humores. A los tés añado dos cápsulas de piña y dos de papaya en desayuno y merienda cena, antioxidantes y quemagrasas, nuestro Padre Juan Pablo II era un fan de la papaya como anti-aging. Y ya se sabe lo sabia que es la Iglesia.

Y venga a beber agua. De Arkocapsulas también una ampolla al día de alcachofa-hinojo, la alcachofa para tener el hígado repulido y el hinojo porque va bien para el estómago. Después el capítulo algas, que son sanísimas, dos cápsulas de fucus al día y dos de espirulina, llevan un montón de elementos saludables, ayudan a evacuar con facilidad y palian las ganas de comer. Aunque si se es glotón y se tiene gusa-gusa, se mete uno un par de cápsulas de glucomanano que se hincha en la barriga y sacia.

¿Qué parece todo complicado? En absoluto. Se convierte en costumbre ponerse las cápsulas en un platito con el desayuno, el café, la tostada y los dos vasos de agua y dale que te pego. Te lo tomas con miajita de desapego, pero sabes que estás ingiriendo pura salud, yo lo he consultado con tipos que llevan anti-aging y nutrición y me lo han confirmado.

Este ali oli de brujas es para limpiar, drenar, quemar y dar esplendor. Y aún no he empezado con el capítulo de antioxidantes y mejunjes para engrasar las neuronas. Eso lo cuento otro día, que quiero hacerme valer y que mi director me encomiende un espacio de consejos de salud en este blog y que mis consejos, experimentados en primera persona y en directo, merezcan el reconocimiento de unos pocos euróbolos que me ayuden a financiar mis experimentos con carísimas terapias alternativas en esta blanca Navidad.

8 comentarios:

Nazaríes dijo...

Interesante lo de las pastillitas,pero yo no seguirè su recomendaciòn Dña Nuria,prefiero gastar las calorìas tomadas en estas fiestas con otro mètodo, no se si màs eficaz, pero desde luego màs placentero...

Menda. dijo...

Menudos menús nos proponen. Y yo a base de paracetamol, y con gripazo. Así es la vida.

la margarita mia dijo...

hola señor francés, le diré que yo una vez segui todo ese protocolo de las pastillitas de herbolario y al final, no se si fue mi cansancio de no ver resultados o mi impaciencia por verlos lo que me llevaron a dejarlo todo y ya dios dira o en un futuro ya se vera, saludos y felices fiestas.

La sonrisa de Hiperión dijo...

Desde luego, por que hay que ver... las hartones de comer que nos damos en esta época.

Saludos y un abrazo.

García Francés dijo...

Dª Nazaríes, por supuesto que sin desmerecer el interés científico del artículo de Dª Nuria, me parece entender por su parte que usted prefiere soluciones más gozosas, diríamos.

Me ha recordad un chiste que se cuente en mi Colombia sobre las dietas:

-Chica, estás más delgada.
-Sí, es por la dieta de la pantera.
-¿La pantera?
-Claro, una pierna en el volante y otra en la guantera.

Hay otra versión conocida como la dieta del elefante: se la puede imaginar. Una pierna aquí y otra en el volante.

La felicito, amiga mía, es una buena opción.

García Francés dijo...

Ay, por favor, Dª Menda, se me cuida y, cuando se restablezca, ¡déjese ver para que la atendamos!

García Francés dijo...

Dª Margarita, me ha hecho usted frenar el impulso de salir corriendo a proveerme de algas, bacterias y todas las porquerías que recomienda Dª Nuria.

Hoy me he puesto hasta arriba de producto del cerdo negro ibérico, sí, más bien en el estilo que indica Dª Nazaríes.

Esta noche me zamparé un yogurcito, de los de la nevera, claro. Y usted, ¿cómo lo lleva?

Un abrazo muy fuerte, Doña.

García Francés dijo...

¿Qué hubo...? ¿Qué más...? ¿Qué tal...? ¿Cómo le fue...?

Este saludo bogotano es para mostrarle mi afecto, D. Hiperión; respecto a su comentario, creo que la moderación en su caso no tiene mérito, amigo, porque es sabido que los poetas son parcos en el yantar y excesivos en el sentir.

Así, que, explíquenos, amigo mío. Un gran abrazo.

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