...Los hubo valientes, honrados, leales y dignos. También rufianes, aventureros, asesinos y locos...

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viernes, 16 de julio de 2010

¡Viva España, vivan la libertad y la Selección!

Por José María Aguilar

El éxito resonante de la Selección española de fútbol y el fervor patriótico que recorre España de punta a cabo, convertido, espontáneamente, en una manifestación política de primera magnitud, ha puesto en evidencia un hecho palmario y una necesidad imperiosa.

Lo que en una situación de libertad y democracia verdaderas sería simplemente una sana y espontánea expresión de la alegría de vivir en comunidad, ha adquirido, de pronto, la categoría de un hecho político que apunta a la necesidad de crear una figura política en que se puedan mirar y reflejar limpiamente los ciudadanos.

El hecho palmario a que me refería es la ausencia de una Institución política en España que simbolice eficazmente a la Nación. La necesidad a la que he aludido es la inaplazable de fundar tal Institución.

El Régimen antidemocrático de los partidos políticos en el Estado, que sufrimos desde la Transición, y que quedó consagrado por escrito en la Constitución de 1978 puede resumirse en dos aspectos fundamentales.

I. La Monarquía no puede garantizar, ni siquiera, la unidad de España, toda vez que la libertad política ha sido secuestrada por los partidos, dueños de todo el aparato del Estado.

II. Los partidos políticos, al repartirse el Estado según la proporción de votos obtenidos en las elecciones por el antidemocrático sistema proporcional de listas de partido, actúan como entes troceadores, antiestatales y antiespañoles, operando como fraudulentas agencias de colocación en los tres niveles del Estado: central, autonómico y municipal.

La degeneración es inevitable en la Monarquía de partidos, tal como sucede siempre en los regímenes oligárquicos. La corrupción política como forma de Gobierno y la económica, consecuencia directa e inevitable de aquella, han llevado al Estado a una situación insostenible, haciéndolo inviable. Y a la sociedad civil la han colocado en un estado, ora de desesperada resignación, ora de exasperación prerrevolucionaria.

Video Guardia Civil en San Sebastián

La única salida al presente estado de cosas es la sustitución del actual sistema oligárquico por otro verdaderamente democrático donde exista libertad política. Esto permitirá eligir realmente a los representantes de la Nación en elecciones separadas, legislativas o de distrito y presidenciales o nacionales.

La imprescindible independencia del poder judicial en una democracia permitirá limitar el poder de los legisladores y del Gobierno. Así como la división del poder allí donde se encuentre. Estos serán los principios que puedan sacar a España del marasmo en que la ha sumido la liberticida, tiránica, antiliberal y antidemocrática intervención de los partidos políticos.

25 comentarios:

Vanity dijo...

Tengo ganas de vomitar.

Cesar dijo...

Así me gustan a mí las clases magristrales, D. José María, descubierto el problema, aportar la solución.
Aún estando de acuerdo en la mayoría de su visión, existe otro problema encubierto (o descubierto) que son las personas, su falta de preparación su exceso de celo en llevárselo calentito y su vocación de servicio propio. Y eso no lo arregla ni expulsando de las votaciones a D´Hont. En cualquier otro sistema democratico, el Sr. Zapatero seguiría siendo el pardillo indocumentado y el Sr. Rajoy un documentado indeciso. Pero en algo tiene razón, recuperado el orgullo de estado tal vez las gentes más preparadas asumirían el esfuerzo de ofrecer su vida al Estado aunque fuese a cambio de una buena hacienda, que es mejor que más rico se vaya quien más ricos nos deje.
Por supuesto, tengo como un gran problema la supeditación del poder judicial al poder político; y como un gran problema a la clase política. Y tantos problemas como autonomías veo.
En cuanto a la Corona, es un símbolo de que precisamos un apadrinamiento impropio de personas libres. Aunque no sea más que eso, un símbolo.

Prometo ser más breve en la próxima ocasión al tiempo que me es imposible no proponer la solución para todos los males de España: DEL BOSQUE FOR PRESIDENT y los jugadores for ministros!!!

Saludos cordiales.

García Francés dijo...

D. Vanity, lamento su malestar del que no indica otros síntomas, por ello, solo puedo recomendarle PRIMPERÁN, especifico contra las náuseas.

Espero que se mejore, amigo.

García Francés dijo...

D. César, ya veo que D. José María y usted, van conociéndose poco a poco. Me alegro.

Gracias por acogerlo con su buen hacer habitual, amigo mío. En nombre del Sr. Aguilar le anuncio próxima respuesta ya que, de momento,él se encuentra fuera de Madrid, disfrutando de familia y teatro, dos aficiones que le honran.

Me ha encantado lo de "documentado indeciso" o titubeante. Acertada imagen.

Mi mejor abrazo para usted, querido.

García Francés dijo...

Algunos titulares de prensa leídos hoy, D. José María.

CONSEJO POLÍTICO de UPyD

"Vamos a iniciar un tiempo de enorme inestabilidad política, que además va a coincidir con una mínima recuperación económica y una nula creación de empleo, eso en el mejor de los casos", ha lamentado Rosa Díez, la portavoz de UPyD, que ha responsabilizado al Gobierno de la actual situación.

SEGÚN EL CIS

Casi el 80 por ciento de los españoles no confía ni en Zapatero, ni en Rajoy.

Preguntados por la situación económica, un 67 por ciento opina que es mala o muy mala. Buena o muy buena, un 3,1 por ciento. Sobre la situación política, un 65 por ciento piensa que es mala o muy mala. Optimistas sólo un 4,4 por ciento de los encuestados.

EL 36,5% cree que ambos lideres perdieron el debate sobre el Estado de la Nación.

COMITÉ FEDERAL DEL PSOE

Zapatero afirma trabajar en el interés de España, pero anuncia reformas legales del Estatuto de Cataluña que saltan por encima del Tribunal Constitucional.

DESOLADOR, ¿verdad?

Mercedes dijo...

No sé si te habrás dado cuenta que a mí la política me interesa muy poco; hace tiempo que la eché a un lado. Sí algo sé es porque en casa ponen la televisión o comentan y porque vengo a tu blog. Ocurrió hace tiempo, cuando comprendí, por mera reflexión, acertada o no, que muy probablemente en nuestro país, y en otros muchos, estaríamos mejor sin el ochenta por ciento de la clase política y miembros de la corona, bueno, de estos últimos podemos prescindir al cien por cien. Tanto es así que, por primera vez en mi vida, no sabría a quién votar ni qué votar, porque, mire para donde mire suenan las mismas gaitas, todas desafinadas.
Como ciudadana les pido a mis políticos: educación, trabajo, seguridad y sanidad, ¡y que dejen de decir estulticias! Parece mentira cómo, a pesar de aumentar cargos y ministerios, cada vez lo hacen peor.
En fin, tal vez de tanto venir a tu casa empiece a interesarme de nuevo por esta... "peña".
Por cierto, ¿qué ha pasado con la pequeña Sofía?
Saludos, Don.

Nazaríes dijo...

Saludos D.Jose María...

Aunque la politica no es mi fuerte leyendo su entrada,lo que me ha emocionado es ver el video de la Guardia Civil celebrando la victoria de España y la gente joven acompañando con banderas españolas ¡¡¡que bonito!!!

Para mi que he sido criada entre patios de cuartel ver esta alegria de los guardias civiles en San Sebastián ha sido muy emocionante...


Un abrazo

Nazaríes dijo...

D.Alfredo aunque aquí no venga al caso moría de ganas de contarle que POR FIN he terminado de leer EL SECRETO DEL EMPERADOR...He llegado a puerto...

Las épicas aventuras de D.Luis Espinosa de los Monteros superan con creces a las de su hermano..y si D.Lucas era pasional con su querida Matutxin..que decir de La Sultana de Ronda!!!


Me he sentido un poco Leticia..que no Letizia(que no es lo mismo)..


Ya le comentaré con más calma...Recomiendo a todos la lectura de sus libros y tengo en mi pequeña biblioteca esperando..Bastardo Real...

D.Alfredo no dira ehhhh???????????

TENGO TODOS SUS LIBROS!!!!!

Ya sólo me falta la firma de su autor!!!

Ya he visto su visita...tan sólo ha sido un bajón de moral ante un problemilla de trabajo...Estoy bien.



Perdone D.Jose Maria por utilizar su entrada ...pero MI D.Alfredo se lo merece todo...

Un fuerte abrazo,ya sabe, de esos achuchados!!!

José Alfonso Romero P.Seguín dijo...

Magnífica descripción del paisaje político de esta nuestra España escondida por la miserable mano de los partidos políticos bajo la corona y extraviada luego por el Rey en legítima defensa del cargo.
Comparto, digo, lo escrito y aplaudo la lucidez y la valentía del autor a la hora de exponerlo. Hago mía también la solución, cómo no, es perfecta, mucho más que posible e infinitamente menos que probable.
Lo que ha de ser nace de la voluntad de los que son en la ardua tarea de construirlo. Y es ahí donde encuentro la dificultad. No hemos llegado, estimado Sr. Aguilar, a esta situación inocentes de culpa, sino que lo hemos hecho desde la culpabilidad y la debilidad que encarna la cobardía y la ruindad que nos define como sociedad y como nación. Acusación que hago recaer sobre la sociedad español en su conjunto, en la medida en que todos y cada uno de nosotros ha encontrado en algún momento el aliento suficiente para estrangularnos en la verdadera identidad y aún más en la legítima y necesaria responsabilidad a que nos debíamos y debemos ante ella.
Interrogó a su fino intelecto, cómo salir de este marasmo sino tenemos otras manos ni albergamos en nuestros corazones otra valentía que la de adiestrar idiotas para la infame leva electoral, pirueta democrática a través de la cual conseguimos, como si de un desfile de gigantes y cabezudos se tratase, trasladarles nuestra responsabilidad en la indolente certeza de que van a hacer de ella mangas y capirotes y en la aún más indecente conciencia de que no son sino cabezas de turco de nuestros crímenes.
La debilidad nos define y lo que es peor, nos conforma, y no porque seamos débiles sino porque nos hemos debilitado a conciencia, es decir, que hemos hecho de la debilidad forma de vida. Sencillamente porque nada exige y todo lo da sin apenas esfuerzo, hasta que lógicamente la nada suplanta al todo y no obtenemos ni una cosa ni la otra, momento en el que sucumbimos a la rabia, esa otra debilidad que nos amontona sin cuidado y en cualquier rincón miserable de la historia. En esa posición estamos, tirados unos encima de los otros rabiosos y disconformes con todos menos con nosotros.
Le digo, con la torpeza que delata esta larga consideración, que el cambio ha de venir de la mano de una voluntad que nada tiene que ver con las formas de gobierno sino con las del personal e intransferible compromiso que todos y cada uno de nosotros tenemos ante los demás, entre ellos el de defender un espacio común donde hacernos posibles además de viables.
Ud. amigo lo ha hecho, ha hablado con claridad, y se lo agradezco porque de esa claridad ha de florecer la esperanza.
Reciba un fraternal abrazo.

García Francés dijo...

Claro que la entiendo, Dª Mercedes, no sólo la entiendo sino que estoy de acuerdo con su comentario y, además, hace tiempo que, como usted, no encuentro quién merezca mi voto.

El problema, Doña, es que apoyados por nosotros, hambrientos de democracia tras la dictadura, los partidos han encontrado en su quehacer un "modus vivendi et enriqueciendi", unas veces legal y otras al margen de la ley.

Por eso los lideres de los partidos y sus apparatchik parecen todos fabricados en la misma cadena de montaje, ya que coinciden en sus objetivos, es decir, en mantener sus privilegiados empleos.

Nuestros políticos, socialistas y conservadores, más los sindicatos, ya no tienen más juguetes nuevos que ofrecernos, así que cambiarán de rumbo político (PP gallego), enmendarán la Constitución (Zapatero) y radicalizarán sus ideologías (nacionalistas) para, con estas NOVEDADES PARA EL NENE Y LA NENA, seguir con el negocio de sus chiringuitos aunque sea cambiándoles el nombre.

De ahí que, los sufridos mortales que pagamos estos aquelarres, nos sintamos estafados, Doña. Un abrazo muy grande, amiga mía.

García Francés dijo...

Dª Nazaríes, dejo que D. José María le responda a su vuelta.

Yo, emocionadísimo por su lealtad a mis libros, le agradezco que usted se entusiasme tanto con ellos. No sabe cuánto me alegra que le hagan disfrutar y se divierta con mis novelas.

Si mis historias sirven para que, una persona buena, alegre y brillante como usted, las abra con ganitas de saber más de las aventuras de mis hidalgos españoles, vibre con las desdichas de los conquistadores y deje escapar una lágrimita con sus emociones, entonces estoy feliz.

Sobre todo si, además, conocer mejor nuestra historia nos hace estar más orgullosos de España.

Con mi mejores afectos de escritor feliz con sus halagos, un agradecido abrazo, Doñita.

García Francés dijo...

D. José Alfonso, le dejo a D. José María que le responda y espero que usted y él, dos ases de afilado sable, encuentre satisfacción en profundizar en estos temas que tanto nos preocupan.

Un abrazo grande, mi buen amigo.

Nazaríes dijo...

D.ALFREDO PASE A RECOGER UNA COSILLA A MI BLOG,ES PARA USTED.BESITOSSSSS

José María Aguilar dijo...

Querido Alfredo:

Aquí estoy de nuevo, después de dos días en la ciudad inmortal del Teatro clásico, la música y las berenjenas, que yo consumo, de modo, heterodoxo, enjuiciado de temerario y criminal, acompañadas de un cubalibre, en la sin par terraza del Gordo, atendido por los hermanos, Domingo, el gordo, y Raúl, el flaco.

Muchas gracias por atender, en el ínterin, a nuestros amigos del blog.

Me tienes a tu entera disposición.

Un fuerte abrazo.

García Francés dijo...

Dª Nazaríes, no tengo palabras, déjeme que acabe mañana que tengo un día muy raro y se lo agradeceré como usted merece.

Un millón de gracias por su afecto, Doñita.

José María Aguilar dijo...

Queridos doña Mercedes, doña Nazaríes, don César y don José Alfonso:

A sus atinadísimas observaciones, solo puedo responderles, que lo primero que necesita la España política es erradicar esa penosa “enfermedad electoral” que padecemos en la actualidad.

Me refiero tanto a la patología de la Nación ‒dividida y repartida, junto con el Estado, entre los partidos, en función de los votos obtenidos por cada uno de ellos, después de unas votaciones donde todo está elegido y decidido de antemano‒, como a la propia enfermedad de los ciudadanos “votoadictos” de los partidos.

Es esta “votoadicción” la que legitima a los partidos, refrendando sus tropelías, mediante el expediente de introducir una papeleta con la lista de un partido en una urna, aunque resultaría mucho más descriptivo decir que se trata simplemente de meter un papel en un bote, refrendado y aplaudiendo los abusos y crímenes de los gobernantes. Acto inútil, tonto y pernicioso a la vez.

De aquí se deduce fácilmente cual es la primera y sencillísima medida que cualquiera de ustedes puede tomar, negando a los partidos lo mismo que ellos les niegan,la capacidad de elegir a sus propios representantes o la de ser elegidos a título personal:

Denunciar la “votoadicción” y preconizar la abstención electoral.

En cuanto a la llamada regeneración política, no se preocupen, pues la idea de que para “regenerar” políticamente a la Nación es preciso regenerar antes moral y culturalmente a la sociedad, es completamente falsa.

Sucederá justamente lo contrario: una vez sustituido el antidemocrático sistema de listas de partido por el sistema libre y democrático de elección directa de los diputados en el distrito o comarca electoral y de Presidente de Gobierno en otras elecciones diferentes de carácter nacional ‒ sin formar parte de ninguna lista confeccionada por los partidos‒, la sociedad, libre de la tiranía política, con una clase política renovada y renovable, experimentará, como por ensalmo, un auge en dignidad.

La nueva dignidad de la libertad política y la democracia conducirá a una elevación moral y cultural inevitablemente. Y podrá ustedes ver florecer auténticas vocaciones de servicio público, que serán, además, reforzadas por el control político de los ciudadanos y el jurídico por parte de una nueva y democrática Autoridad judicial.

Hasta ese momento porfíen en defensa de sus ideas y de la libertad política, pues esta no les será concedida gratuitamente. Difundan en su círculo social la idea y la esperanza democráticas.

A todos, muchísimas gracias por la inteligencia política de que hacen gala y sacúdanse el pesimismo de encima. Y, aunque solamente sea por ayudarnos a don Alfredo y a mí, luchen a favor de esta noble e imprescindible causa.

A doña Mercedes le digo: ¡recíclese, reinvéntese y vuelva su atención hacia la vida política!

A doña Nazaríes: la animo a continuar en público sus relaciones literarias con don Alfredo y le solicito una contribución política desde la emoción nacional.

A don César y don José Alfonso, y a todos, me atrevo a recomendar: confianza, fuerza y valor.

Les envío un gran abrazo.

Cesar dijo...

Sr. Aguilar, es conveniente que disertemos y no sólo en la primera parte de la acepción de la palabra, sino también en la segunda, en donde dice refutar. Digo que es conveniente, para que no parezca esto un manso lago de opiniones iguales, lo que llevaría a la tertulia a morir de satisfacción. Pero tampoco quiero emplear la palabra refutar, sino discrepar ligaremente en lo que dice de la abstención a votar.
Estaría de acuerdo con ello si no pareciese que es un acto involuntario, como de dejadez, de indolencia, de vagancia o pereza; eso no les hará sino sonreirse y decir: vamos bien, los tenemos satisfechos, se fían de nosotros.
Me inclino más bien por el acto de tomar el sobre, teniendo cuidado de no meter nada en él para que invalide el voto y me llamen chapuzas, y con un bolígrafo pintar en el mismo sobre, en el interior,un dedo corazón inhiesto y hacia arriba. Que uno es un ciudadano ejemplar y cumple con sus deberes.

Espero que esta ligera discrepancia no le impida contar conmigo para las próximas.

Saludos.

José María Aguilar dijo...

Querido César:

Primero en serio.

La abstención que yo preconizo no es la abstención pasiva del pasota o el desengañado de la política, del abstencionista, sino la "abstención activa", lo que podría llamarse el voto del "abstencionario".

Es decir que no voto con toda la intención, porque el voto es un aplauso, una ovación más o menos cerrada a las tropelías y crímenes de los partidos, ejercidas sobre nosotros.

Y por ello, predico la astención.

Tenga la seguridad que no votar es una acción política relevante, mucho más importante atrevida que la de votar a quienes nos engañan y nos roba.

José maría Aguilar dijo...

Sigo, querido César:

Ahora, en broma.

El voto chapucero, el voto con el dedo rectal inhiesto -hubo quien untó con caca fina la papeleta y se armó un escándalo morrocotudo- que usted preconiza es mucho más gracioso, es verdad.

Pero será interpretado interesadamente por los partidos como producto de la insensatez de un votante que está fuera de sus cabales.

Dirán: "esto es indigno, ha mancillado el sagrado deber del voto".

Pues estos bárbaros de los partidos confunden un derecho político con una obligacíón moral, la de votarles a ellos, naturalmente.

No obstante, querido César, acojo con entusiasmo su sugerencia anarcoelectoral y me pongo en batería con usted para la ovación y el corte de mangas.

García Francés dijo...

D. César y D. José María, yo, con permiso de ustedes, aporto otra posibilidad. El voto en blanco.

Es decir, me gusta votar pero no me gustan ustedes ni sus listas.

¿Qué me dicen a eso?

Un abrazo para cada uno, amigos míos.

Cesar dijo...

Justamente era eso lo que quería decir, Sr. Francés, pero demonios, no he debido encontrar las palabras. Un sobre sin papeleta, sin nada dentro, para que no fuese voto nulo.
Voto en blanco, esa es mi postura.

Es un acto que considero de castigo inequívocamente, aunque estamos para encontrar un justo medio.

Saludos!

Cesar dijo...

He debido expresarme mal, Sr Francés, cosa que a veces ocurre, debido a que pienso más cosas de las que puedo expresar. Pero es justamente lo que quería decir, el voto en blanco, teniendo cuidado de no introducir nada en él para que no tengan la tentación de declararlo nulo. El dibujo es el detalle exótico..

José María Aguilar dijo...

Queridos César y Alfredo:

Debemos quitarnos esa fea costumbre de atender a la llamada de los partidos, mientras estén en el Estado.

El voto en blanco es un voto para el sistema, y así quedará reflejado y contabilizado. Formará parte del porcentaje de participación o tasa de legitimación, porque esto significa el voto.

Dirán: les gusta el sistema, aunque no les guste en este momento presente ninguno de los partidos o de los líderes. En el futuro, cuando les guste un líder o un partido le votarán.

En fin, amigos, yo recomiendo quitarse la votoadicción, esa manía o fea costumbre, pero hagan lo que mejor les parezca, están en su derecho. Yo no moveré un dedo ni un pie para jalear a estos tíos.

Un gran abrazo a ambos dos.

García Francés dijo...

D. César, ¡dése cuenta de que faltan meses y ya estamos en campaña electoral!

De acuerdo, amigo, ahora le entiendo mejor. También es la que practico desde hace largo tiempo. Manifestar mi apoyo al sistema votando, pero negar mi voto a los partidos actuales.

Aunque viendo las licencias que se toma el gobierno con los presos de ETA, que sigan los aberchales en los ayuntamientos y el pacto que se avecina con las prejubilaciones de los viejunos de la banda terrorista, a veces para joder me dan ganas de votar a HB.

Si tanto los queréis pues voy a votarles, coño.
Pero, no tema, son locuras transitorias, querido. Un gran abrazo.

García Francés dijo...

D. José María, usted es un avanzado político para mí que me rompí el culo para poder votar y, como usted dice, ahora tengo adicción.

Todavía no estoy en la fase de abstención total, me daría un monazo tremendo. Me justifico a mí mismo con la idea romántica de que el sistema cambiará, aparecerán pequeños partidos dignos y podré votar a alguno de ellos.

El día que no pueda votar, ni siquiera en blanco, habrá llegado el momento de rebelarme. Como cuando la oprobiosa.

Lo malo es que me va a pillar viejuno y no sé si para entonces seré de utilidad.

Con un gran abrazo, amigo mío.

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