
Adoré a
Maya Hansen. Nunca faltaron sus corsés entre mis
regalos de Navidad. Este año venía de novata a la
Cibeles Madrid Fashion Week. Su primera colección en la pasarela de nombre
cursi. Me decepcionó hasta el
aburrimiento. De sus corsés sexys, glamurosos, de cálida intimidad para
compartir, ha pasado a una exhibición de
guerreras amazónicas de perverso gusto
Sado Maso. Ya no apetecen esos juguetes de
sex shop. Lo siento, Maya.
Maya Hansen, corsetera
1 comentario:
No se desencante, Maya Hansen pone a disposición de los clientes un showroom-atelier donde asesora personalmente según las necesidades de cada cual. Además, no debe de olvidar que el poder seductor de ciertos complementos puede incluso superar al del mismo corsé, como las capelinas y los pololos o la sensualidad de los detalles como las pasamanerías y los brocados.
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