¿Por qué despreciar el caló si el sánscrito ha sido estudiado con gran respeto?
Desde un punto de vista sociológico, el que un idioma sea utilizado por un grupo perseguido, marginado o encarcelado, no es motivo para rechazarlo. ¿No es de inteligentes el hecho de que un pueblo sobreviva a las persecuciones?
El caló (zincaló o romaní español) es una lengua variante del romaní utilizada por el pueblo gitano. No debemos confundir el término caló con germanía. Este último hace referencia a la jerga usada por presos, criminales, etc.
Me gustaría destacar la influencia del caló en el habla de Cádiz. Les muestro a continuación una relación de palabras del caló, muy frecuentes en el habla gaditana, tomadas del libro El habla de Cádiz, de Pedro M. Payán Sotomayor.CANGUELO, miedo, temor.
CHURUMBEL, hijo, niño.
ESPICHAR, fallecer.
GACHÓ, hombre.
GACHÍ, mujer.
JAMAR, comer.
LONGUI, inocente, cándido.
PINRÉL, pie.
TRONÍO, fama.
Aquí tienes lo prometido, María José, me lo envían mis gitanos calentito, calentito. Date cuenta que todo tiene que ver con robar, matar, pegar tiros, escapar de los civiles… ¡Los pobrecillos no tienen remedio! Pero, qué quieren, “eres más sospechoso que un gitano haciendo footing”.

Que abillela el jambo --- Que viene el payo!
Currale al burno --- Pégale al payo.
Garabelale el jallipen --- Quítale la comida.
Majelate --- Véte
Randale los gallares --- Quítale el dinero.
Saca la cachaba y tasabela al jambo --- Saca la escopeta y mata al payo.
¿Qué les parece? Para fiarse está la cosa! Por cierto, los poetas son: Juan José López García y Julio Jiménez Cortés, internos en el Centro Penitenciario de Jaén. Desde aquí les envío nuestro cariño y agradecimiento. Y, no me olvido. Cuando os den el tercer grado me lleváis al mercadillo la camiseta de Lacoste.

