No hay nada mejor que sofocar el calor del verano con un buen gazpacho fresquito. Para esta receta se necesita un buen mortero y menear con mucho ritmo el brazo para majar bien la verdura. Si no se tiene mortero, no importa para eso está la batidora, el meneo será más cómodo y le dará al resultado un toque diferente. Yo aconsejo el majado en el mortero, machacar manualmente es lo mejor, dándole primero toques suaves para terminar con un movimento rápido, muy rápido.
Los ingredientes, ya se sabe, sus tomates "coloraos", su pimiento,su cebolla, su pan duro, su ajito, su pepino, su aceite, su vinagre y su sal... ¿ven ustedes como tiene ritmo?
La consistencia del gazpacho se la daremos al añadirle el agua. Si se quiere muy espeso, poca agua y se quiere muy liquido para beber a morro, pues mucha agua. Si está espeso se sirve en plato hondo y se come con cuchara, añadiéndole sus tropezones de pan y pepino fresquito, si se quiere suavizar el sabor a ajo se le añade trozitos de manzana y si está muy liquido pues se sirve en jarra helada.
Es el plato de la cocina española más refrescante, económico y alimenticio y que, durante siglos nutrió a labradores y gentes del campo hasta ser descubierto y convertirse en indispensable en la cocina de los sibaritas. Que, por cierto, últimamente proponen sofisticadas elaboraciones a base de sandía, cereza, y otras. Para mí, el de toda la vida. El más cateto. Ese cuyo sabor llevamos todos en la memoria asociado a la casa, la huerta y la familia.Se machacan de un ajo cuatro dientes
con sal,miga de pan,huevo y tomate
y en aceite de oliva bien se bate
majando con las ritmos convenientes
Se junta el agua con los ingredientes
para que,así,la masa se dilate
y se echan al conjunto por remate
chorrillos de vinagre intermitentes
Cuando quede diluida bien la pasta,
afile el colador su noble casta
y para guarnecer plato tan fino
désmole ya su peculiar acento
echándole trocitos de pimiento
de cebolla,de pan y de pepino.

