...Los hubo valientes, honrados, leales y dignos. También rufianes, aventureros, asesinos y locos...

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viernes, 2 de noviembre de 2012

En FACEBOOK mejor ENEMIGOS que AMIGOS hijoputas


Dª Nazaríes, es mi amiga y la han disgustado. Una parlabarato la acusa de malmeter. Mi gitana es incapaz de eso. Demasiado buena y excesivamente surrealista para rebajarse al navajeo. Pero, la sutileza y la ironía escasean en FB. Las amistades “para siempre” caducan dejando cadáveres de envidiosos pudriéndose al sol. No lloren por ellos.

sábado, 2 de abril de 2011

Los mejores blogueros desnudados por Dª Nazaríes

Blogueros en Bolas por Dª Nazaríes

Lo ha conseguido. Tras el enorme éxito de su exposición de fotomontajes con los desnudos de las blogueras más sexys, hoy ha metido mano a los hombres. Con perdón. ¿Cuál es la siguiente idea para nuestra amiga? ¿Pondrá en bolas al príncipe Carlos de Inglaterra?

Con una excelente exposición sensual, atrevida y cargada de humor hasta las trancas, Dª Nazaríes ha convencido a los más serios y sesudos miembros de Facebook y de Blogger para mostrar sus mejores argumentos. Haga igual que ellos, déjese seducir por Dª Nazaríes y disfrute de la Exposición.

martes, 30 de marzo de 2010

Miércoles Santo en Graná, Dª Nazaríes, mantilla, lágrimas y Alhambra

Dedicado a D. García Francés, que siempre abre las puertas de su casa a mis escritos. Gracias y, por favor, no se olvide usted nunca de su mitad andaluza.

Soy Dª Nazaríes, su amiga granaína de vosotros ustedes. Camarera de la Hermandad del Santísimo Cristo del Consuelo, el Cristo de los Gitanos y que, como cada año en Semana Santa, desde dondequiera que esté, vuelvo para acompañar a mi Señor por las calles de Granada.

Guapa, elegante y española, con mantilla, peineta, luto, tacones y rosario de pétalos de rosas en las manos, voy detrás de María Santísima del Sacromonte, la Virgen más gitana. Emocionada, como volando, el Miércoles Santo vivo una de mis noches extraordinarias.

A las cinco y media de la tarde, mi Cristo sale del Sagrado Corazón entre vivas, pétalos de rosas y aplausos de miles de los granadinos que ven asomar la talla más hermosa de Jesús con sus dos clavos en manos y pies, como los cristos barrocos, copiada del original de José de Risueño en 1695.

La estación de penitencia se hace en las principales calles de Granada, Gran Vía, Reyes Católicos, calle Mesones, Plaza del Carmen. Mi ciudad se colorea con los morados, rojos y dorados de los numerosísimos nazarenos que acompañan la procesión. Para entonces, ya me he tenido que secar más de una lagrimita y el corazón me salta en el pecho.

El olor del incienso y la cera se va mezclando con el de la primavera que baja de la Alhambra. Aromas de jazmín, de azahar, de magnolio, y el soplo de frescura que me asalta desde la Sierra Nevada, envolviendo en fragancias la tarde-noche del Miércoles Santo. Estoy embriagada con los mejores olores del mundo. Los de mi tierra, mi gente, mi religión y mi cultura.

La agitación aumenta cuando nos acercamos a uno de los momentos más intensos del recorrido. Mi Cristo tiene que volver a su encierro en la Abadía del Sacromonte, el barrio de las zambras y el duende, donde los gitanos viven en cuevas y donde ya están encendidas las hogueras y fogatas para recibir a su Cristo y a la Virgen.

En el Paseo de los Tristes sube la emoción por la estrechez de sus calle y desde donde la Alhambra, en la colina, inclina la Torre de la Vela para mostrar su respeto a nuestro Señor. Un crío, desorientado por la emoción, por poco no me pega fuego a la mantilla con su hachón. Le sonrío con mis labios rojos. Estoy feliz. Hoy nada importa.

Ahora comienza la dura subida al Sacromonte por la Cuesta del Chapíz y por las siete cuestas restantes que faltan para llegar al barrio de los gitanos. Los costaleros unen todas sus fuerzas por lo difícil del recorrido, calles empinadísimas y estrechas. Atienden las órdenes del Hermano Mayor. Se mecen los pasos. Andalucía. Mi Granada.

De pronto se escucha un cante ronco, una voz que llora una saeta desgarrada ofrecida al Señor. Se me saltan las lágrimas. Lloro de alegría porque mi Cristo ya está en su barrio, en su Abadía, con su gente. Se hace más intensa la madrugada cuando cientos de gitanos reciben al Cristo y a Nuestra Señora María Santísima del Sacromonte entre bailes, palmas y hogueras para calentar al Cristo en la noche y para aliviar el dolor de su Madre, mi Virgen, la Reina Gitana del Cielo. Y, ahora, sí me rompe la emoción. Lloro mucho. Tanto como lo harán ustedes, amigos, el día que se vengan en procesión conmigo.

lunes, 8 de febrero de 2010

Baloncesto, codazo en Brasil y el hijo de Dª Nazaríes muy malherido

Doce del Patíbulo

Manuil, el pívot del Vilha Velha, noqueó a Duda, base del Flamengo, en un partido en Brasil. El bestial codazo, cuyo único fin era causar daño, provocó al jugador una conmoción cerebral. La salvaje agresión puede acarrear 24 partidos de sanción al atacante. Duda dufrió una contusión cerebral leve, se desmayó y tuvo lapsus de memoria, aunque posteriormente pareció recuperarse totalmente. Los medios piden la expulsion definitiva de las canchas para el agresor.

Citius, Altius, Fortius, locución latina pronunciada por el Barón Pierre de Coubertin, significa más rápido, más alto, más fuerte. Éstas palabras no se refieren a la forma más contundente de aporrear o patear a los rivales en las competiciones, sino al esfuerzo en buena lid, porque el espíritu olímpico mantiene que lo importante no es ganar sino participar.


Como ella cuenta en los comentarios de mi entrada de ayer, el hijo de mi querida amiga Dª Nazaríes, tras un empujón en la lucha por un rebote en un partido juvenil de baloncesto y un intercambio de piropos entre ambos jugadores, finalmente resultó brutalmente agredido y con la mandíbula fracturada.

Empujón de Jorge,
no me empujes, hijoputa, responde el jugador de color.
Déjame, negro,
fractura de mandíbula.

El chaval está ingresado a la espera de que los cirujanos maxilofaciales le reduzcan la fractura con una placa. Le recomendé a su mamá que pida perdón al contrario. Dª Nazaríes afirma que lo hizo al abandonar la cancha. Bien hecho, chaval. Caballerosidad. Los insultos están mal pero los golpes son intolerables. Una fractura de esa gravedad, no puede saldarse con una petición de disculpas, debe ser durísimamente sancionada por las autoridades deportivas o por vía judicial. Mi amiga aún espera una llamada de los directivos o del entrenador del agresor de su hijo.
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