...Los hubo valientes, honrados, leales y dignos. También rufianes, aventureros, asesinos y locos...

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martes, 18 de enero de 2011

Petición ciudadana por carta a los congresistas españoles

ELDEBATE por D. J. M. Aguilar

Cartas por Dª Bárbara

Revisteros, Don Alfredo nos abre la puerta de su Blog para pensar en política. Les ruego consideren involucrarse en esta petición al Congreso de los Diputados de desarrollo legislativo del Derecho de Democracia Directa (art.23.1 C.E), y que el Congreso a su vez, ha aceptado derivándolo a la Comisión Constitucional para su estudio, con el nº expediente 280/002728/000.

El texto de la petición:

Petición al Congreso

En resumen se pide crear los cauces de participación directa para los ciudadanos en política, además del referéndum, y se solicita que también los ciudadanos propongan temas en los que ejercer votación directa. Para ello habría que modificar la Ley Orgánica 2/1980, sobre regulación de distintas modalidades del Referéndum. Queremos opinar sobre nuestra situación actual, queremos decidir, queremos representarnos. Les proponemos nuestra legítima ayuda y que confíen en nosotros.

Para apoyar la solicitud deben escribir un texto emotivo y personal al email de los diputados de la Comisión Constitucional para que tomen con interés la discusión de la solicitud. Les animo a colaborar, cualquier ayuda es buena, expresándolo en este blog o escribiéndome a barbaraparaula@gmail.com. Aquí tienen un ejemplo de carta, en este caso, a Soraya Saez de Santa María.

Dª Bárbara

Así que les animo a todos, elijan a su Diputado favorito y apelen a su confianza.

martes, 4 de enero de 2011

Autoayuda humanitaria o enrrollarse por el bien de la libertad

ELDEBATE por D. J. M. Aguilar

Lo siento, perdón, gracias, te amo, por D. FJavier

Acepto, como humilde correspondencia a sus generosos talentos, la invitación para decir algo debatible sobre la autoayuda humanitaria. Ustedes sabrán disculparme. Me permito un preámbulo. He observado que en las sociedades más desfavorecidas, y por ende más afines al ejercicio de la autoayuda a través de milagrosos recursos sobrenaturales, está de moda una técnica de sanación que se denomina “hooponopono”. En suma, para exorcizar el mal usted debe ejercitarse en el poder intrínseco de estas palabras: “Lo siento, perdón, gracias, te amo”.


Lo propongo a este concurrido e inteligente grupo de revisteros para, haciendo uso de cierta inteligencia creativa, no ser tildado de derrotista con toda la razón. Lo cierto es que, y ya estoy en el tema, por primera vez en muchos gobiernos, hemos vivido la experiencia de ser socorridos por nuestro propio ejército en nuestro propio territorio ante nuestros propios desacuerdos laborales.

El viernes 3 de diciembre de 2010 un cuerpo militar, el del ejército del aire, tomó los centros de control aéreo por orden gubernamental: “Cautivos y desarmados los controladores aéreos, el gobierno alcanzaba sus últimos objetivos sindicales, la paz social aeroportuaria había comenzado”. Incluso en estos mismos momentos, como muy bien saben, cierto orden sigue siendo controlado por este poder en un iniciático viaje a través de una banda de Moebius que, al margen de controlar al controlador -alarma alarmante-, no parece aportar al conflicto que lo propició ninguna alternativa válida a su solución.

Sin embargo, este innecesario -en apariencia- ejercicio de fuerza bien pudiera ser en realidad un eficaz golpe de mano, evidente para cuantos conocen la historia de progresiva separación y privatización de los aeropuertos españoles, contra quienes han defendido el modelo público y unido de Aena. Pero el motivo aquí no importa tanto como la utilización misma de tal recurso. Pues al margen de esa lucha a alto nivel por propiciar y posicionarse ante los beneficios –de nuevo el dinero-, la utilización del ejército para la resolución de problemas laborales, o del decreto-ley para sustituir a la negociación colectiva, traduce un giro tercermundista, un claro retroceso en los principios que rigen el juego social en los estados desarrollados.

De manera tal que, considerando como aceptable cualquier medio que permita asegurar la consecución de un objetivo, permiten validar la razón de la fuerza sobre la fuerza de la razón. Y ello abre una peligrosa caja de Pandora que deseábamos cerrada y sellada. Por suerte, al menos temporalmente, la desaparición de los soldados humanitarios de los pasillos del aeropuerto, caminando amistosos entre maletas desconcertadas, invita a mirar a este cielo frío y gris para, entre fantasmales recuerdos demoníacos, entonar cualquier oración que anime a la esperanza. Es aquí, precisamente, donde puede ser oportuno el hooponopono: “¡LIBERTAD: lo siento, perdón, gracias, te amo!”

“…A pesar de todo, corremos detrás de la libertad, no podemos hacer otra cosa, pero la libertad camina siempre un paso por delante como un espejismo, existe siempre en el próximo instante, siempre en el futuro. Y el futuro es oscuro, una pared negra, impenetrable ante nuestros ojos. No, pasa entre nuestros dos ojos, a través de la cabeza. Estamos ciegos. Cegados por el futuro. No vemos nunca lo que está ante nosotros, nunca el próximo segundo, hasta que nos rompemos la nariz contra él. Vemos sólo lo que hemos visto ya. Es decir, nada. "Michael Ende, El espejo en el espejo (fragmento).

sábado, 11 de diciembre de 2010

Los nacionalismos vistos por una Agnóstica Nacional

ELDEBATE por D. J. M. Aguilar

Nacionalismo por Dª Laura UVE

El nacionalismo nació con las revoluciones burguesas, su origen está en la idea de que el poder procede de la nación (y no de la dinastía reinante) de la Revolución Francesa. El sentimiento patriótico se manifestó también en el llamamiento a defender la patria de la Asamblea Legislativa cuando fue atacada por Austria y Prusia en abril de 1792.

En la primera mitad del siglo XIX el Romanticismo aportó su granito de arena para reforzar el sentimiento nacional y la burguesía la necesidad económica y la base social. Hasta mediados del XIX solo hubo un nacionalismo, el liberal (la nación era el resultado del consenso de la voluntad de los ciudadanos que se podía expresar en referéndum). A partir de la Revolución de 1848 apareció un nacionalismo, también burgués, pero más conservador, ya no hablaba de voluntad consensuada sino de esencia, de alma, de espíritu nacional, manifestado a través de una lengua, una cultura, una historia común (algunos empezaron a hablar de una raza común). Este nacionalismo conservador no precisaba del liberalismo, era compatible con cualquier sistema político.

El siglo XX mantendrá las dos vías de nacionalismo, predominando y contaminando la conservadora a la liberal y asumiendo el nacionalismo un planteamiento cada vez más esencialista preñado de mucho sentimiento y poco raciocinio. Además de ser movimientos burgueses han pasado a influir en sectores populares y en ideologías llamadas de izquierdas.
En realidad, en mi caso, casi sería más correcto que en este escrito hablara de anacional, pero me gusta más lo que implica el agnosticismo, dada la noción de lo absoluto con que se suele adornar el nacionalismo.

Observo asombrada como la gente a mi alrededor muestra entusiasmo nacional alistándose detrás de toros, burros, escudos, banderas, desfiles, selecciones, etc. Durante un tiempo, ya lejano, pensé que yo también debía encuadrarme en algo para ser alguien, pero no lo logré, quizás por aquello del agnosticismo. Así que como no quiero hacer perder el tiempo a nadie con mi incapacidad para el sentimiento nacional, diré que no me siento aragonesa (donde nací), ni catalana (donde vivo), ni española (país al que pertenezco por nacimiento).

Sin embargo sí me siento cómoda en la tradición librepensadora, racionalista y crítica que hace más de cien años levantaron anarquistas, republicanos, masones, feministas y espiritistas, nacidos aquí y allá, pero que tenían muy claro que los sentimientos religiosos, nacionales o similares (los de lo absoluto, vamos) siempre estaban al servicio de los poderosos y suponían una buena manera para manipular y distraernos de lo importante.

Como ha señalado, Mario Vargas Llosa, en su discurso ante la Academia sueca, y como dije en una entrada reciente de D. García Francés, que ha motivado este texto mío, me siento “ciudadana del mundo” y comparto humildemente con el Nobel la siguiente afirmación:

“Detesto toda forma de nacionalismo, ideología –o, más bien, religión– provinciana, de corto vuelo, excluyente, que recorta el horizonte intelectual y disimula en su seno prejuicios étnicos y racistas, pues convierte en valor supremo, en privilegio moral y ontológico, la circunstancia fortuita del lugar de nacimiento. Junto con la religión, el nacionalismo ha sido la causa de las peores carnicerías de la historia, (...)”.

Desde esta posición de crítica a todo los nacionalismos, vivo y trabajo en Cataluña y podemos debatir el resultado de las pasadas elecciones y de la derrota estrepitosa del tripartito que gobernaba esta comunidad.

martes, 9 de noviembre de 2010

Todo el problema se arreglaría con algo muy sencillo... ¡¡¡MENOS ROBAR, CABRONES!!!

Por Dª Empar

ELDEBATE por D. J. M. Aguilar

La corrupción nos rodea cada día más, ver las noticias en televisión, leer cualquier periódico nos lleva irremediablemente a ella. En nuestra corta etapa democrática hemos asistido impasibles a numerosos escándalos, pero quizás estos últimos años los corruptos se han envalentonado y nos han llevado a una situación que no sólo hemos pagado con nuestros impuestos sino, lo que es peor, la vamos a seguir pagando durante vaya usted a saber cuantos años a costa de derechos adquiridos con mucho esfuerzo.

Uno de los muchos problemas de la corrupción no es sólo la indiferencia que parece que nos invade, es lo barato que resulta. Si robas para comer, vas a la cárcel, pero si trincas varios millones al erario público, ni te inhabilitan, ni te quitan tu sueldo, ni tus pensiones de ex-loquesea, conseguidas con 4 años de "trabajo" y en muchos casos ni siquiera te embargaran los bienes pues, oh casualidad, están a nombre del cónyuge, incluso en algunos casos, puedes seguir en política (véase Valencia).

Las causas de la corrupción hay que buscarlas sobre todo en una regulación insuficiente y en la politización de las instituciones públicas. Las administraciones más proclives a la corrupción son aquéllas con un mayor número de empleados públicos que deben su cargo a los nombramientos políticos, crean multitud de cargos, asesores que a su vez tejen redes de agencias, fundaciones por las que se va escapando nuestro dinero.

Hasta el Banco del Vaticano, ha sido acusado de lavar dinero ilícito, y ahora vamos a recibir al Papa, lo que nos va a costar un pastón a todos, creyentes y laicos, y es que parece que el dinero sobra para tonterías (y perdónenme los creyentes) mientras en este país casa día hay más pobres. No es momento para derroches absurdos, señores... un poquito de por favor.

Siento pena por un país cuya corrupción si hubiera más medios, descubriríamos muchos casos más. Pero más pena me da pensar en todos los ancianos que después de trabajar toda su vida, tendrán que malvivir con una miseria mientras los ladrones se irán de rositas y con los bolsillos llenos.

lunes, 1 de noviembre de 2010

LIBERTAD Y DISPOSICIÓN LAÓTICA II

ELDEBATE por D. J. M. Aguilar

Sería difícil exagerar la importancia de la libertad humana en todos los órdenes de la vida. Desde la libertad de pensamiento y expresión –el libre ejercicio de la razón– hasta la libertad de acción, incluyendo en ella, por supuesto, la libertad económica; desde las concepciones más sublimes de la inteligencia, hasta los actos más humildes de la vida cotidiana; todas sus modalidades son decisivas para garantizar la dignidad de la vida humana.

La libertad pertenece a la esencia de la condición humana, constituye algo propio y exclusivo del hombre en el reino de la naturaleza. Sin respeto a la libertad y a la dignidad humana no puede haber vida que merezca la pena. La defensa frente a los temibles poderes a los que se ha de enfrentar irremediablemente, no es posible sin el ejercicio de la libertad moral, sin una pasión ética por la libertad.

Esta pasión, esta fuerza, que constituye la raíz del liberalismo, y que se caracteriza por una especie de heroísmo ético, pues siempre encuentra enfrente otras numerosas y superiores fuerzas o pasiones, es virtud particular de una minoría de hombres.

«Escribo –dice Antonio García-Trevijano– para influir con ideas en la cristalización de un tercio «laocrático» de la sociedad en torno al núcleo más sensible y valiente de la comunidad. Este tercio más inteligente está al cabo de la calle del carácter incorregible de la partitocracia. Pronto tendrá que emprender la conquista de la libertad política, para llegar a la democracia por la vía de la reforma radical de esta corrompida oligarquía de partidos.»

jueves, 28 de octubre de 2010

La Justicia en España, ¿cachondeíto o la impotencia de tener razón?

Por D. Javier

"Una injusticia hecha al individuo es una amenaza hecha a toda la sociedad." Montesquieu.

Tras la valiente invitación de D. José María Aguilar para el debate, me atrevo a compartir con ustedes este simulacro de análisis personal. Desde la perspectiva en la que vivo, el mundo se ve sometido a los dictámenes de una ignorancia de la que no me considero ajeno. Sin embargo, y a pesar de esta importante limitación, tengo la enorme fortuna de vivir rodeado de ciertos talentos y a ellos debo gran parte de cuanto pueda decir coherente y fundamentado. Si se diera el caso.

El tema que propongo para el debate es el que considero prioritario para una sana convivencia, el verdadero talón de Aquiles para la higiene de este y de cualquier otro sistema de convivencia. El que más echo en falta. El de la necesidad de una justicia eficaz.

Comienzo con una obviedad. En el maremágnum de legítimos derechos, obligaciones e intereses en el que vivimos, partiendo de tal variabilidad de sensibilidades, caracteres y vulnerabilidades personales y colectivas, no se me ocurre otro sistema mejor que pueda vehiculizar adecuadamente los pormenores de la convivencia y que pueda garantizarla como lo hace una verdadera justicia. Una justicia auténtica, leal con su espíritu ético, puntualizo, y no basada tanto en ese excesivo y enmarañado engendro legislativo orientado a impedir su desarrollo efectivo mediante elaboradas contradicciones.

Aunque comparto la opinión de aquellos que centran el debate sobre las causas de los problemas de nuestro sistema judicial a partes iguales entre la deficiencia de medios, materiales y humanos, y la falta de independencia, preparación y profesionalidad de los encargados de administrarla, he de decir que me resulta más que evidente el protagonismo de oscuros intereses políticos interesados en que así sea.

Me temo que la naturaleza del ser humano es tal que su capacidad intelectiva y su conducta difieren enormemente según se encuentre a merced de unos u otros condicionantes. Ante una injusticia, por ejemplo, ante un agravio comparativo, un desprecio institucional, predominan en público las conductas y argumentaciones dignificantes, pero no podemos evitar, en el plano de lo privado, la tendencia a las revanchistas. Es esta una inercia epidemiológicamente arrasadora que termina por desnaturalizar cualquier sistema de valores. Por ello la justicia no puede ser sólo un ejercicio de solemne reparto de sentencias, es fundamentalmente, debe ser, un hilo conductor del respeto, la coherencia y la confianza en el sistema. Valores que se extienden después, sin solución de continuidad, al plano del propio individuo y de la sociedad. No hay pues en mi opinión esperanza sin una justicia respetable, todo vale en su ausencia.

Es fácil entender, además, que estando el capital mayormente en poder de las grandes corporaciones y que siendo estas las que financian la vida política –partidos, sindicatos-, la posición del sistema judicial resultante diste mucho de la independencia necesaria para su rehabilitación. Propongo un debate sobre cuál sería la mejor manera de recuperar una justicia con voluntad de independencia, eficaz y profesional (aequum et bonum), una JUSTICIA con mayúsculas. Y sobre cómo se podría deshacer tanto reparto injusto como el que se está produciendo en nuestra maltrecha vida nacional.

Evidentemente todo ello es dependiente y está íntimamente relacionado con otros avances políticos y sociales, pero pienso que podría ser un buen inicio el destinar a esta parcela mayores recursos económicos y exigir a nuestros jueces una suficiente especialización. Al menos haríamos ademán de sacar un poco los pies de este charco de oscura negritud, la crisis moral. Es un suponer.

¿Creen ustedes que se puede hablar de estado de derecho sin una justicia independiente? ¿Que nuestro sistema judicial es calamitoso? ¿Qué ello es fundamentalmente por obra y gracia de ciertos intereses políticos? ¿Dónde se puede actuar para recuperar la esperanza en una justicia eficaz?

“… Cambiábamos de país como de zapatos
a través de las guerras de clases, y nos desesperábamos
donde sólo había injusticia y nadie se alzaba contra ella.
Y, sin embargo, sabíamos
que también el odio contra la bajeza
desfigura la cara.
También la ira contra la injusticia
pone ronca la voz. Desgraciadamente, nosotros,
que queríamos preparar el camino para la amabilidad
no pudimos ser amables.
Pero vosotros, cuando lleguen los tiempos
en que el hombre sea amigo del hombre,
pensad en nosotros
con indulgencia. "

A los hombres futuros, Poesías escritas durante el exilio (fragmento). Bertolt Brecht

PS. Donde hay poca justicia es un peligro tener razón. Francisco de Quevedo.
AGF

lunes, 18 de octubre de 2010

LIBERTAD Y DISPOSICIÓN LAÓTICA

ELDEBATE por D. J. M. Aguilar

La extraña y misteriosa condición humana dota a los hombres con diferentes cualidades o propensiones, y entre ellas la valentía y el heroísmo no son las más extendidas. Sin embargo, tal como ha señalado Antonio García-Trevijano, existe una parte del pueblo, una minoría o «tercio» del mismo, que posee una cualidad potencial o real –una disposición laótica–, que lo moviliza en grupo constituyente de la libertad política y de la democracia; hay un grupo de mayor o menor tamaño, más o menos identificable, dispuesto a «cristalizar» y a arriesgar su vida en defensa de la libertad.

La misión principal de este grupo, donde radica esta fuerza propulsora o constituyente de la libertad política y de la democracia, consiste en despertar y movilizar a la sociedad civil para alcanzar este objetivo. Podríamos, pues, conceptuar a estos individuos de inclinación laótica como los «guardianes» de la libertad, los «emisarios» de la democracia.

Pues bien, en esta España de la oligarquía de los partidos en el Estado, en esa España de la corrupción económica y política, en la España de la ruina del Estado y de la sociedad civil, suena la hora del ciudadano laótico y del «tercio» laocrático. Repica la hora de la libertad.

domingo, 17 de octubre de 2010

El estado del Bienestar a ELDEBATE

Por D. César

Todos los gobiernos, sin excepción, contraen la obligación moral o se deben al mandato constitucional, allí donde exista constitución, de conseguir para sus ciudadanos el mayor estado de bienestar posible. Para todos los ciudadanos presentes y futuros.

Los gobiernos- con el consentimiento de los poderes económicos y de empresarios de corto recorrido y ansias de rápido enrequecimiento, ya que el ciudadano queda prisionero del poder que les concede- han expoliado en poco tiempo la esperanza de un futuro de prosperidad. El estado de bienestar naufraga y está a punto de hundirse. Mientras tanto los privilegiados de primera clase compran su pasaje en los escasos botes del enorme buque. Al mismo tiempo los pasajeros de clase media se afanan por encontrar el salvavidas que atarse a la espalda inflándolo con sus propios pulmones.

Los pasajeros del piso de abajo confían sus vidas a sus representantes sindicales sin percatarse de que éstos andan ocupados negociando su salvación y la de sus familiares. Mientras tanto el capitán y la oficialidad, perdido el control sobre la nave, se debaten en un mar de dudas acordando por fin que los pasajeros de primera clase y los de clase de en medio paguen más por sus botes y por sus salvavidas; pero eso no aumenta el numero de botes, con lo que los pasajeros de los pisos inferiores están abocados a nadar hasta la extenuación dependiendo su vida de las fuerzas que puedan reunir.

Y cómo se trata de ELDEBATE, me atrevo a lanzar dos preguntas que estoy seguro serán convenientemente debatidas.

Primera: ¿Qué habría que cambiar en la actual constitución para conseguir que en el buque haya botes para todos?

Segunda: ¿Cambiaría algo una República Constitucional?

miércoles, 22 de septiembre de 2010

La partitocracia, una parte p'a mí y la otra p'al coño mi prima

ELDEBATE por D. J. M. Aguilar

Entrada de Dª Empar

Es la lacra de este país, se pasan los cargos unos a otros, se van repartiendo el pastel y, a la hora de cobrar, las arcas acaban más vacías que la nevera de Carpanta. Dice la Wikipedia sobre el asunto: “La partitocracia es un neologismo empleado para definir la burocracia de los partidos políticos”.

Según el filósofo Gustavo Bueno "la partitocracia constituye una deformación sistemática de la democracia. Cada partido tiene sistemáticamente que atacar al otro". Asimismo, para la teoría antiliberal, "la partitocracia es aquella forma de Estado en que las oligarquías partidistas asumen la soberanía efectiva", como lo enunció Gonzalo Fernández de la Mora. Su desarrollo suele venir aparejado a los sistemas parlamentarios.

Es un término que se utiliza para designar el sistema de gobierno en el cual, aunque teóricamente se vive en democracia, los únicos actores principales son los grandes partidos políticos. Estos, a base de un sistema democrático de turnismo, se van pasando el gobierno de forma consecutiva, coartando las posibilidades de que los ciudadanos expresen su voluntad real más allá de los partidos ya existentes. Partiendo de la base de que los partidos son un mal necesario, los ciudadanos se van apartando de ellos y buscan otros cauces para intervenir, lo que lleva a la creación de los llamados "grupos de presión". En muchas ocasiones también viene asociado a sistemas bipartidistas.

Yo creo que el ejercicio de la política debería ser gratuita, es más, si ustedes me apuran hasta son los políticos quienes tendrían que pagar al país por ejercerla, ya que obtienen otro tipo de beneficios, un renombre por haberlo sido, empleos en lugares estratégicos, además de otras ventajas. Eso debería ser en el caso de haberlo hecho bien, se entiende, a ver si así se afanaban en la tarea. Vendría a ser cómo la universidad, que vale un pastón pero no te garantiza que cuando salgas no tengas que trabajar de encuestador.


Por cierto, ¿De quién será primo Díaz Ferran? ¿O los primos somos los demás? "Las empresas turísticas piden la renuncia de Díaz Ferrán al frente de la CEOE"
¿Renuncia? ¿Aquí? ¿En España? ¿Qué es eso? Nada de pedirle renuncias, a los estafadores hay que meterlos directamente a la cárcel.

Si este es el representante de la patronal, ¿creen ustedes que saldremos alguna vez de la crisis? Algún día la clase trabajadora de este país dirá basta, algún día.

martes, 7 de septiembre de 2010

¡Adivina dónde está la Democracia Participativa! ¿Revocación de cargo?

ELDEBATE por D. J. M. Aguilar

Hoy en ELDEBATE escribe D. Atila

Y es que hay que andar con cuidado. Mucho cuidado con la horda de trileros que apostados en los Jerónimos acecha a los incautos ciudadanos. No es casualidad que el diccionario del editor de Blogger me marque trilero como error ortográfico y me sugiera ¡TROLERO! ¡Venga tronco!...no tienes nada que perder y mucho que ganar! Un pase mágico... nada por aquí, nada por allá... y, sin que te des cuenta, te mangan la ciudadanía ¡durante cuatro largos años!

Toparse con ellos es como jugar a la RULETA RUSA. Sólo que tú pones la cabeza y ellos aprietan el gatillo, las veces que haga falta. Y es que no se puede ir de pardillo toda la vida, ¡hombre! ¿Es que no te dan ganas de darle una patada en los güevos al tío de la timba que te ha desplumao? A mí sí, por eso me guardo UN AS EN LA MANGA!!

Lo saco cuando el trilero de turno me pilla desprevenido y me dice eso de que: "la soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado". Y que esa soberanía se ejerce mediante los legítimos representantes que elegimos cada cuatro años. ¡Y va y me lo llama DEMOCRACIA!, cuando en realidad lo que acaba de hacer el muy tahúr es quitarme la cartera, dejarme sin papeles, sin identidad... porque a partir de ahí estos TROLEROS empiezan a trabajar para sí mismos, su entorno y... para esa gente tan influyente que siempre llevan, como moscas, alrededor buscando algo sustancioso.

Ese AS es la Revocación de Cargos, más que un AS es un COMODÍN que permite a los ciudadanos desposeer de su cargo a cualquier funcionario o representante público. Este derecho sirve para apartar de la función pública a cualquier Representante Público presuntamente corrupto y/o incompetente. Evidentemente este derecho no se contempla en nuestra Constitución ya que, esa Carta esdta escrita por y para ellos.

La Revocación de Cargos es un procedimiento típico de la democracia directa y participativa que mejoraría drásticamente la calidad de nuestros políticos, ya que se verían obligados a tener mucho cuidado con lo que dicen, hacen y cómo lo hacen, y de camino:

· Refuerza el control popular sobre el gobierno.
· Reduce la alienación de los votantes.
· Educa al electorado
· Estimula a los votantes a participar en la Res Publica

viernes, 3 de septiembre de 2010

La minoría heroica y apasionada o el tercio laocrático

ELDEBATE por D. J. M. Aguilar

En el prólogo a su libro, Frente a La Gran Mentira (Espasa Calpe, S.A. Madrid, 1996), don Antonio García-Trevijano escribe lo siguiente:

«El vocabulario de las lenguas modernas no ha conservado la otra raíz griega que, junto a la de demos, designaba también al pueblo con la voz laós, en la Ilíada y la Odisea. Una pérdida lamentable porque laós expresaba la parte activa y viril de la comunidad que tomaba parte en las acciones de guerra o de conquista política, a favor de un jefe heroico con el que voluntariamente se identificaba.

Las ideas nuevas requieren a veces ser designadas con palabras nuevas. He recuperado esa voz homérica para crear los términos «laótico» y «laocrático», calificativos de la cualidad potencial o real del pueblo que se moviliza en grupo constituyente de la libertad política y de la democracia. Estos nuevos adjetivos permiten distinguir lo que es acción laocrática de una parte del pueblo y lo que es resultado democrático para todo el pueblo.»

Al final del libro, en su penúltimo párrafo, el autor, añade lo siguiente:«Decir la verdad frente a la Gran Mentira es comenzar la libertad de acción que une la conciencia moral a la conciencia política. Es prender la mecha de la pasión por la libertad en el tercio laocrático de la sociedad, de cuya dignidad depende la vida de la libertad política y la salud moral de un pueblo entero.»

He llamado aquí, anteriormente, «líderes» del movimiento democrático a aquellas personas que, estando en posesión de un elevado grado de conciencia para la vida pública y del conocimiento exacto de lo que es la democracia, se hallan persuadidos, asimismo, de la imperiosa necesidad de conquistarla, de modo que pueda existir un buen gobierno para la república.

La misión principal de este grupo, por fuerza minoritario, consiste en movilizar a esa parte de la sociedad civil, no mayoritaria pero sí suficientemente enérgica (aproximadamente, un tercio de los ciudadanos), donde anida la fuerza propulsora o constituyente de la democracia. Despertar y movilizar a ese «tercio laocrático», a esa fuerza social capaz de implantar la democracia en España es la decisiva función de esa minoría responsable e ilusionada políticamente (con vocación y formación política). Desde ELDEBATE llamo a todos a ejercer esa responsabilidad y dicha función.

ELDEBATE la nueva sección de D. José María Aguilar

ELDEBATE por D. J. M. Aguilar

A José María Aguilar se le quedaba corto el espacio compartido y necesitaba uno propio para la reflexión y el ensayo político. Ya lo tiene. Se llama ELDEBATE y está alejado de la crónica diaria del devenir de la res pública.

Es un espacio más sereno, más reposado, sin tanta urgencia como imprime la observación y crítica diaria. Un lugar de encuentro para el intercambio de ideas. El sitio ideal para aquellos de ustedes deseosos de avanzar en la teoría y desenmascarar la práctica de una democracia que no llega a serlo. Espero que disfruten de este foro. Pero, cuídense de los Idus de Marzo.
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