Por Dª NAZARÍESUna emotiva y exquisita felicitación navideña. Desde NEW YORK, la ciudad donde vive y bajo el árbol gigantesco del Rockefeller Center, la ganadora de los Encuentros Eróticos de Otoño nos felicita la Navidad llorando su nostalgia a moco tendido. 
Ahora que llega la Navidad, las hartás de comer, las cenas engalanadas, los langostinos con corbata, el pavo con esmoquin y el besugo con pajarita, me gustaría sugeriros algo diferente para la cena de Nochebuena o para la comida de Navidad. Algo como yo, más cateto, más de pueblo.

Con vuestro permiso voy a daros un menú con las mejores recetas
granaínas. Sabores de Andalucía y olores de la tierra del misterio y del embrujo. Sabores de Granada. ¿Comenzamos?
De entrante unas habitas con jamón de Trevélez, curado a los mismísimos pies de Sierra Nevada, unas gambas saladitas de Motril y unas tortillas del Sacromonte, el barrio de las cuevas y los gitanos con arte. Acompañadlo con unos vasitos de gazpacho fresquito y mucho sabor a ajo.

El plato fuerte estáría compuesto por una olla de San Antón, con su tocinito, chorizo, su rabito de cerdo, oreja, espinazo, judías blancas... y, ¿quién se resiste a empujarse después un buen rabo de toro? Por supuesto, procedente de alguna buena faena de nuestro matador de toros el Fandi.

Podéis poner también un buen plato alpujarreño, con bastantes calorías, jamón, longaniza, morcilla de cebolla, adobo de cerdo, patatas panadera pochadas con pimiento verde y rojo, su choricito, tocinito y un par de huevos fritos de las gallinas camperas de la Alpujarra
granaína. Un sitio perfecto para perderos entre sus pueblos encalados protegidos por la majestuosa Sierra Nevada.

Falta en este menú el remojón
granaíno con mucho bacalao seco, naranjas, cebolla y unas aceitunas negras de los magníficos olivos, todo regado con buen aceite de nuestra tierra. Rico, ¿verdad? ¿Seguimos? Para aliviar un poco la pesadez del estómago necesitaréis frutas tropicales de nuestra costa,
chirimoyos maduritos y unos buenos mangos de Almuñecar.

¡Ay!, se me olvidaba, rematar con migas de pan hechas a la lumbre de la chimenea, movidas a fuego lento y, para que no sean muy pesadas, podéis acompañarlas con sardinas bien plateadas de Motril. Si algún
malafollá sigue con hambre, llegamos al postre...

¡Unos buenos dulces, por supuesto! Piononos de Santa Fe, la tierra de las Capitulaciones, un dulce pequeño, caramelizado y emborrachado con un riquísimo almíbar. Tomadlo con unos chupitos de Ron de nuestras remolachas de Motril. Y cuando acabéis con todo, para quemar calorías, subid a la Alhambra por la cuesta del Chapíz, recorred sus jardines, contemplad la ciudad desde la Torre de la Vela, y mirad la nieve de la sierra, tan cerca que os parecerá que la tocáis.

Dad un paseo por la Catedral, por el Paseo de los Tristes, por la plaza Birrambla, por el barrio con más solera de Andalucía, El Albaicín. Subid por sus cuestas a contemplar recogidos la puesta de sol desde el mirador de San Nicolás. No debéis olvidar el Sacromonte, con sus cuevas y sus tablaos flamencos y, si deseáis sentiros como reyes moros, daros un
refrescón en los baños árabes.

Imposible describiros Granada y su gastronomía, por favor, visitad la tierra de Federico García Lorca y comprobad, como él dijo, que
"por el agua de Granada sólo reman los suspiros". Los mismos suspiros con los que yo, nostálgica
perdía, desde tan lejos y haciendo pucheros como una tonta, añoro mi tierra querida y os deseo a todos, ¡Feliz Navidad!